Aunque técnicamente podría agruparse con las demás hierbas aromáticas, el perejil está en una categoría propia por su habilidad para alcalinizar todos los sistemas del cuerpo. Sin duda has oído hablar del concepto de acidez y alcalinidad del cuerpo: que cuando el cuerpo se vuelve ácido, puede aparecer la enfermedad. Pues bien, allí donde se venda perejil debería haber un cartel que dijera: «Combate la acidosis más que cualquier otra cosa». Normalmente, los alimentos alcalinizantes solo tienen la capacidad de promover la alcalinidad en uno o dos sistemas del cuerpo, así que los demás sistemas pueden permanecer ácidos. Usado de forma adecuada y con regularidad, el perejil puede alcalinizar todo el cuerpo, atravesando los distintos sistemas y expulsando la acidez en todos los frentes. (Ten en cuenta que las tiras de pH no te dan la información sobre la acidez corporal que quizá crees que te dan. Para saber más sobre esto, consulta el capítulo «Harmful Health Fads and Trends»). Las sales minerales son una gran parte de lo que hace que el perejil sea tan alcalinizante: las sales minerales especializadas del perejil se unen a los ácidos improductivos del cuerpo para expulsarlos. Esta habilidad alcalinizante hace que el perejil sea útil para prevenir y combatir todo tipo de cáncer.
Esta hierba es un combatiente de patógenos de uso múltiple; mantiene a raya a bacterias, parásitos y hongos. El perejil es increíble para todo lo relacionado con la boca, como la enfermedad de las encías, la caries dental y la boca seca, ya que impide el crecimiento de microorganismos improductivos allí. También es un fantástico arma anti-DDT: tiene un gran efecto quelante que extrae las reservas de herbicidas y pesticidas como el DDT que nunca supiste que se escondían en tu cuerpo y te frenaban. El perejil está lleno de nutrición, incluidas vitaminas del grupo B como el ácido fólico, trazas de coenzimas de B12 y vitaminas A, C y K. También es un alimento altamente remineralizante, sobre todo para quienes tienen niveles bajos de oligoelementos; el perejil aporta magnesio, azufre, hierro, zinc, manganeso, molibdeno, cromo, selenio, yodo y calcio.
El perejil es prácticamente un alimento silvestre, ya que no necesita muchos cuidados para crecer bien y proveerte; incluso puede soportar algo de frío, lo que significa que tiene una naturaleza adaptógena. Cuando lo comes, el perejil te transmite esa voluntad de sobrevivir y prosperar. El perejil es una hierba excelente para reponerte cuando estás agotado y exhausto. Como la raíz de regaliz, aunque no suele aparecer en las listas de los mejores potenciadores suprarrenales, el perejil sin duda debería estar en ellas.
Afecciones
Si tienes alguna de las siguientes afecciones, prueba a incorporar el perejil a tu vida:
- Todo tipo de cáncer (especialmente los cánceres de células sanguíneas, como el mieloma múltiple)
- Cartílago desgarrado
- Fobias, ansiedad, depresión
- Enfermedad de las encías
- Problemas de los conductos salivales
- Candidiasis oral (thrush)
- Fatiga suprarrenal
- Mononucleosis por el virus de Epstein-Barr (VEB)
- Esclerosis lateral amiotrófica (ELA)
- Migrañas
- Enfermedad tiroidea
- Infecciones del tracto urinario (ITU)
- Enfermedad de Addison
- Enfermedad de Parkinson
- Demencia, enfermedad de Alzheimer
- Artritis, arteriosclerosis
- Fibrilación auricular, enfermedad cardiovascular
- Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
- Trastornos del sistema endocrino
- Hepatitis C
- Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)
- Trastorno bipolar
- Enfermedad de Lyme
- Trastorno de la personalidad narcisista
- Hígado graso
- Tiña (ringworm)
- Síndrome de Sjogren
Síntomas
Si tienes alguno de los siguientes síntomas, prueba a incorporar el perejil a tu vida:
- Náuseas; aturdimiento; mareos
- Acidosis
- Pérdida del olfato; pérdida del gusto
- Malestar general; dolor abdominal; temblores
- Dolor de encías; boca seca; dolor de dientes
- Dolores de cabeza
- Aumento de peso
- Hemorragias nasales
- Caries dental; retracción de las encías; caries
- Todos los síntomas neurológicos (incluidos hormigueos, entumecimiento, espasmos, tics, dolor nervioso y opresión en el pecho)
- Deficiencias minerales (incluidas las deficiencias de oligoelementos)
- Sensibilidades químicas
- Inflamación del útero, los ovarios y/o las trompas de Falopio
- Pérdida de memoria
- Mala circulación
- Hígado pre-graso
- Falta de aire
- Lesiones cerebrales; lesiones espinales
Apoyo emocional
Cuando sientas que estás en una montaña rusa emocional, recurre al perejil. La hierba crece de tal manera que los tallos y las hojas del exterior maduran primero, y el nuevo crecimiento continúa en el centro, así que es una hierba muy centrada y que centra. Si sientes que te arrastra la montaña rusa emocional de otra persona, ofrécele un plato con perejil. Cuando una persona consume suficiente de esta hierba, notarás un estado mental y un ser más equilibrados.
Lección espiritual
Demasiadas personas se pierden los beneficios del perejil para la salud porque no les entusiasma su sabor. No es una alergia ni una intolerancia: simplemente deciden quedarse con lo que conocen y aman. Cuando algo no nos gusta, aunque sepamos que nos sienta bien, tendemos a evitarlo. ¿Qué experiencias, conversaciones, situaciones, responsabilidades y acciones estás evitando en tu vida que en última instancia te ayudarían? ¿Qué lecciones valiosas te estás perdiendo? ¿Qué beneficios cosecharías si dejaras a un lado tu aversión inicial y te acercaras a algo que normalmente consideras desagradable como si fuera una oportunidad?
Consejos
- Una forma excelente de disfrutar y beneficiarte del perejil es hacerlo en zumo con apio. Las sales minerales de estas hierbas emparentadas trabajan en tándem: las sales del perejil se unen a ácidos como el ácido láctico del cuerpo y los expulsan, mientras que las sales del apio se unen a otro tipo de toxinas y además alimentan y ayudan a formar sustancias químicas neurotransmisoras (de las que existen muchas variedades que la investigación médica aún no ha documentado).
- También puedes preparar una infusión de perejil, usando la hierba fresca o seca (aunque preferiblemente fresca). El proceso de infusión es una gran manera de extraer la máxima cantidad de oligoelementos y fitoquímicos escondidos en lo más profundo del perejil, para que puedas absorber estos nutrientes.
- Para obtener el máximo beneficio, busca perejil de hoja lisa. (El perejil de hoja rizada sigue teniendo un gran valor, así que no lo descartes si no encuentras de hoja lisa.)
- Adquiere el hábito de añadir perejil a todo, te guste o no la hierba. En cierto punto, el hábito se impondrá y, al final, al menos lo estarás usando en una comida al día. Si el perejil te resulta desagradable, experimenta con distintas preparaciones (en zumo, picado y espolvoreado sobre la ensalada, mezclado en un batido, en infusión, etc.) hasta encontrar una que puedas tolerar. Así podrás cosechar los beneficios nutricionales del perejil mientras él también expulsa lo que no debería estar en tu sistema.
Tabbouleh de perejil
Esta ensalada es el complemento perfecto para una gran comida alrededor de la mesa con familiares y amigos. Marida perfectamente con hummus y una bandeja de coliflor asada. Tradicionalmente, el tabbouleh se come dentro de hojas tiernas de lechuga. Sírvelo en un bol enorme y usa las manos para recogerlo con las hojas de lechuga a modo de cucharitas. Disfruta de la tradición de reunirse alrededor de esta hermosa comida.
Ingredientes
- 1/4 de taza de almendras
- 4 tazas de perejil, bien apretado
- 1/8 de taza de menta, suelta
- 2 tazas de tomates en cuartos
- 2 tazas de pepino en cuartos
- 1/2 taza de cebolla roja picada
- 1/4 de cucharadita de sal marina
- 1 cucharadita de aceite de oliva
- 1/2 limón, su jugo
Preparación
- Tritura 1/4 de taza de almendras en un procesador de alimentos hasta que queden troceadas de forma gruesa. Reserva.
- Coloca 4 tazas de perejil en un procesador de alimentos y tritura hasta que quede finamente picado. Reserva.
- Coloca el resto de los ingredientes en un procesador de alimentos y tritura hasta que queden picados y bien combinados.
- Pasa la mezcla a un bol grande. Añade el perejil y las almendras y mézclalo todo.
- ¡Sirve y disfruta!
Rinde de 1 a 2 raciones.


