La piel de los melocotones (duraznos) y las nectarinas tiene una propiedad que se adhiere a las toxinas y los venenos del interior del tracto intestinal. Estas pieles se agarran a las bolsas de residuos profundamente asentadas, a la comida vieja y putrefacta y al moco del intestino delgado y el colon, y los expulsan para dejar sitio a bacterias y microorganismos beneficiosos y permitir una mejor absorción de nutrientes. La naturaleza jugosa del melocotón o la nectarina es única, porque es una combinación de ácido frutal con sales minerales y azúcares, con un compuesto fitoquímico astringente cerca del hueso que permite la regeneración en las proximidades del núcleo interno del hígado.
Saciedad, sistema endocrino y pérdida de peso
Los melocotones y las nectarinas son muy apreciados por los ciervos. Estas frutas han desarrollado, durante su fase de crecimiento, un compuesto fitoquímico concreto que actúa como supresor del apetito para los ciervos. Ese supresor del apetito es inofensivo para los humanos, pero hace que los melocotones y las nectarinas sean autolimitantes y otorga un alto efecto de saciedad. Este compuesto fitoquímico interactúa con el sistema endocrino y permite que glándulas endocrinas aletargadas que están perdiendo vitalidad se reaviven y vuelvan a la vida. Gracias a ese compuesto fitoquímico autolimitante, comer melocotones y nectarinas puede ayudar a quien quiere perder peso a conseguirlo más rápido. Los melocotones y las nectarinas son mucho más eficaces que cualquier fármaco para adelgazar.
Minerales y nutrientes
Los árboles de melocotón y nectarina también absorben de la tierra una gran variedad de minerales y nutrientes, lo que produce un efecto de suplementación muy completo y aleja las deficiencias nutricionales.
El test del melocotón y la nectarina
Si estás con un grupo de familiares o amigos, hay una prueba para saber quién necesita más el melocotón o la nectarina: haz girar el melocotón o la nectarina sobre una superficie lisa, como una mesa, mientras todo el mundo está sentado alrededor. Hacia donde apunte la parte de abajo del melocotón o la nectarina cuando se detenga, esa es la persona que más necesita la fruta. Sin ninguna incertidumbre, el melocotón o la nectarina acabará señalando en dirección a quien más lo necesita, porque es un alimento con una conexión espiritual muy fuerte.


