El ajo es una de las medicinas más antiguas del mundo y una especia increíblemente potente que puede mantener a raya una gran variedad de dolencias y enfermedades. Tiene niveles asombrosamente altos de vitaminas y minerales, entre ellos la vitamina C y la B-6, y minerales como el selenio, el calcio y el hierro. El ajo también contiene propiedades antibióticas, antifúngicas, anticancerígenas y antivirales muy potentes.
Beneficios y propiedades
Un diente de ajo crudo machacado contiene el equivalente antibiótico de 100.000 unidades de penicilina y se ha demostrado que es más eficaz que la penicilina y la tetraciclina para suprimir ciertos tipos de agentes portadores de enfermedades. El ajo contiene un compuesto llamado alicina que ha demostrado ayudar a reducir de forma significativa el colesterol y la presión arterial, ya que inhibe la enzima HMG-CoA reductasa dentro de las células del hígado y bloquea la formación de coágulos plaquetarios en los vasos sanguíneos.
El ajo también es muy bueno para el tracto digestivo y tiene una gran capacidad para eliminar la materia tóxica del sistema linfático. Sus propiedades antiinflamatorias lo hacen esencial en trastornos autoinmunes como la artritis reumatoide, la EPOC, el lupus, la fibromialgia, la enfermedad de Lyme, la bursitis, el herpes zóster y el síndrome de fatiga crónica. Además, resulta especialmente beneficioso para las infecciones de oído, la cándida, la bronquitis, las infecciones respiratorias, las intoxicaciones alimentarias, el herpes, la enfermedad arterial coronaria, los accidentes cerebrovasculares, los resfriados, las gripes, las infecciones del tracto urinario y los sistemas inmunitarios debilitados.
El ajo puede ayudar a eliminar el plomo y otros metales pesados del cuerpo. También es un buen remedio para eliminar parásitos y lombrices del colon.
Cómo usarlo
- El ajo se puede pasar por la licuadora junto con verduras para preparar una bebida muy potente que refuerza el sistema inmunitario.
- Cuando no te sientas bien, considera comer de 1 a 4 dientes de ajo crudo al día, añadiéndolo al guacamole, a las sopas o al hummus, o machacado sobre una tostada con un poco de aceite de oliva.
Consejos
Si el sabor del ajo no te atrae, las cápsulas de ajo sin olor pueden ser una gran alternativa y una forma de seguir obteniendo los beneficios para la salud de esta maravilla natural. Los suplementos de ajo se pueden encontrar online o en tu tienda de alimentos saludables local.


