Un aliado directo para el estómago
La albahaca es un antibiótico herbal, antiséptico, carminativo y aperitivo que tiene una afinidad especial por el estómago. Beneficia notablemente al estómago durante la digestión y puede dar alivio inmediato de los gases, los calambres estomacales y las náuseas. También contiene potentes propiedades antiinflamatorias y puede aliviar afecciones inflamatorias del intestino como la colitis, el SII, la enfermedad de Crohn y la enfermedad celíaca.
Antiviral, antibacteriana y buena para el corazón
También es altamente antibacteriana y antiviral, lo que la hace eficaz contra infecciones bacterianas, parásitos intestinales, resfriados, gripe, mononucleosis, herpes zóster y herpes. La albahaca es una rica fuente de magnesio, que relaja los músculos y los vasos sanguíneos y apoya la salud cardiovascular al reducir el riesgo de ritmos cardíacos irregulares y espasmos.
Contra el dolor articular y los problemas de piel
El aceite esencial de albahaca contiene eugenol, que actúa de forma parecida a la aspirina y el ibuprofeno al reducir la hinchazón de articulaciones y tejidos, y así proporciona alivio de la artritis y la fibromialgia. Las propiedades fungicidas de la albahaca también ayudan a sanar heridas, sarpullidos, verrugas y picaduras de insectos. Puedes comprar cremas y ungüentos, o bien machacar hojas frescas en una pequeña cantidad de aceite de coco, aplicar la mezcla sobre la piel y cubrirla con una venda limpia cada día.
Cómo usarla
Considera hacer de la albahaca fresca un básico de tu dieta y añádela con regularidad a ensaladas, pesto casero, guacamole, batidos verdes e incluso a frutas como las fresas y los plátanos: sus propiedades para la salud no te las puedes perder.


