El albaricoque es un alimento increíble para el rejuvenecimiento. Es rico en aminoácidos como la cisteína y la glutamina, así como en minerales como el selenio y el magnesio en sus formas más bioactivas. La fruta también está cargada con más de 40 minerales traza, algunos de los cuales están unidos entre sí como minerales traza cofactores, creando aleaciones naturales bioactivas que la ciencia todavía no ha descubierto.
Los albaricoques tienen compuestos fitoquímicos que se adhieren y se unen a moléculas químicas como el DDT en lo más profundo del cuerpo, lo que puede ayudar en la prevención del cáncer.
Los albaricoques son un alimento que potencia la B12, es decir, eliminan elementos perjudiciales en el tracto digestivo que se interponen en el camino de la producción saludable de B12 del cuerpo.
Cuando comes un albaricoque, la piel recoge y destruye moho, levadura, Candida innecesaria y otros hongos dañinos en el cuerpo; además, la piel es rica en enzimas y coenzimas que protegen el ADN. La pulpa del albaricoque frustra la producción de amoníaco en el intestino, un gas destructivo que puede filtrarse a través de las paredes del tracto intestinal y causar problemas en todo el cuerpo, desde la niebla mental hasta problemas dentales. (Esta condición se llama ammonia permeability y todavía es desconocida para la ciencia. La explico en detalle en Medical Medium).
El albaricoque es un alimento que calienta y un estabilizador de la energía que impulsa el crecimiento de los glóbulos rojos, fortalece tu corazón y nutre tu cerebro. Cuando tus reservas están bajas por haberte exigido al límite, recurre a los albaricoques: son un sensacional alimento que devuelve la vida.
Cómo usarlo
Los albaricoques cambian la energía tanto que solo necesitas comer uno para disfrutar de sus beneficios. Sin embargo, cuando estás lidiando con una condición de salud, intenta consumir cuatro albaricoques al día para recibir apoyo y curación.


