Alimentos que curan la tiroides: crucíferas, alcachofa, algas, plátano y apio para combatir el EBV

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Alimentos que curan la tiroides

Durante décadas, las autoridades nos han dicho que la comida no tiene nada que ver con curarse. De hecho, solo hace muy poco la medicina moderna ha empezado a hablar de los alimentos como una forma de…

Redazione DetoxLifePubblicato 8 novembre 2017 · 21 min di lettura

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Durante décadas, las autoridades nos han dicho que la comida no tiene nada que ver con curarse. De hecho, solo hace muy poco la medicina moderna ha empezado a hablar de los alimentos como una forma de prevenir enfermedades. En los últimos cinco o diez años, los expertos de la medicina convencional han empezado a hablar de los beneficios curativos de los alimentos más que nunca, como si fuera una sabiduría que siempre hubieran tenido. Podría parecer un cambio positivo en el ámbito de la salud, pero por desgracia esta tendencia ha hecho que algunos de los alimentos más curativos, como las frutas, sean atacados injustamente por los nuevos expertos. Por eso es fundamental que peques de prudente para no dejarte engañar por esta reciente corriente de desinformación de moda. Conviene recordar que son los médicos y los expertos en salud alternativa quienes saben desde hace muchísimo tiempo que los alimentos curan el cuerpo, y por ello fueron ridiculizados. Aun así, tanto la comunidad de la salud convencional como la alternativa todavía no comprenden del todo el poder de los alimentos que pueden revertir y curar enfermedades que llevan décadas azotando a las personas.

Los alimentos de los que hablo en este artículo son tan poderosos que la investigación científica casi no sabe nada de ellos. La ciencia y la investigación ni siquiera han arañado la superficie de lo que contienen los alimentos, y les faltan años para descubrir qué hay en un arándano silvestre, por ejemplo, o en cualquier otro alimento curativo. Sencillamente, no se dedica financiación a investigar alimentos verdaderamente curativos.

Como explico en profundidad en mi libro Thyroid Healing, la verdadera causa de la enfermedad de tiroides, la tiroiditis de Hashimoto, el hipotiroidismo, el hipertiroidismo, la enfermedad de Grave y casi todas las demás afecciones y síntomas de tiroides es el virus de Epstein-Barr (EBV). La ciencia y la investigación médicas todavía no conocen esta verdad. El EBV no es solo un desencadenante para quienes ya lidian con una enfermedad crónica o incluso con un problema de tiroides, como creen algunos profesionales de la salud. Un desencadenante no es la verdadera causa. Eso es un error perezoso. El virus es la verdadera causa. Esta es una diferencia de conocimiento sutil pero seria y crítica, y es esencial entenderla. Puedes leer más sobre cómo y por qué el EBV causa los síntomas y las afecciones que hoy se atribuyen a la tiroides, y sobre por qué las comunidades médicas no entienden en absoluto este virus, en mi libro Thyroid Healing.

Es crucial entender que el EBV es la verdadera causa de los problemas de tiroides para que puedas empezar a incluir los alimentos que combaten este virus y apoyan la tiroides. Conocer la causa puede cambiarlo todo a la hora de curarse. Hoy en día hay mucha gente que se autodenomina experta en autoinmunidad y que sugiere una dieta u otra. Puede que seguir estas dietas de moda sea fácil, pero debemos preguntarnos si es siquiera posible que estos expertos médicos recomienden qué alimentos evitar y cuáles incluir cuando ni siquiera saben qué causa la enfermedad de tiroides y otras afecciones y síntomas de tiroides en primer lugar. Estos expertos nos dicen que afecciones de tiroides como la tiroiditis de Hashimoto son nuestro sistema inmunitario atacando nuestro propio cuerpo. Es información temeraria y obsoleta que no ayuda a nadie a curarse. Además, la investigación científica sabe muy poco sobre qué contienen los alimentos y qué pueden hacer. Estas dos cosas ponen en duda su credibilidad. Tenemos que ser nosotros quienes nos convirtamos en expertos. Es fundamental para nuestra propia salud y para la de nuestros seres queridos.

Muchos de los alimentos de los que hablo aquí son polémicos y pueden parecer contradictorios con otra información que hayas oído en otros sitios. Esto se debe, de nuevo, a que la mayor parte de la información sobre tiroides disponible hoy está obsoleta y es inexacta. Ten en cuenta que los alimentos de abajo son solo una parte de los que incluyo en Thyroid Healing.

La familia de las brasicáceas o crucíferas

El primer alimento es en realidad un grupo de alimentos llamado verduras crucíferas, que incluye la col rizada (kale), el brócoli, la coliflor, las coles de Bruselas, el broccolini (broccoli raab), la rúcula y la col. Puede que hayas oído que las verduras crucíferas, también conocidas como brasicáceas, son perjudiciales para cualquiera que tenga un problema de tiroides. Este es un ejemplo de desinformación que se vuelve tendencia y se comparte ampliamente a pesar de no ser cierta. Y es incluso perjudicial, porque estos alimentos están entre los curativos más poderosos para cualquier persona con una afección o un síntoma de tiroides. La teoría equivocada sugiere que los compuestos goitrogénicos (bociógenos) que contienen estos alimentos son dañinos para la tiroides. Sin embargo, es imposible consumir suficientes verduras crucíferas como para que resulten peligrosas para tu tiroides. En realidad, aunque te comieras un barril entero de coliflor, seguirías estando a salvo. La razón está en algo que hoy todavía no se ha descubierto dentro de estos alimentos: los compuestos anti-goitrogénicos. Estas mismas verduras que contienen los compuestos goitrogénicos contienen cantidades iguales de compuestos que anulan los goitrogénicos. Por lo tanto, no debería haber ningún miedo a la hora de consumir estas deliciosas verduras curativas, ya sea crudas o cocinadas.

De hecho, si alguien las evita por esta desinformación, se está perdiendo de verdad todo lo que estos alimentos tienen que ofrecer. Hay compuestos fitoquímicos en la col rizada, las coles de Bruselas y todas estas verduras que hacen tanto por curar tu tiroides que te estarías engañando a ti mismo si decidieras evitarlas «por si acaso». Los compuestos fitoquímicos literalmente expulsan el virus de la tiroides y lo destruyen. Como lo que perseguimos al intentar curar problemas de tiroides es un patógeno, es fundamental entender las propiedades curativas que poseen las brasicáceas e incorporarlas a tu dieta. Un poco de brócoli y coliflor no te va a hacer daño; te va a ayudar.

Alcachofas

Mira una alcachofa para visualizar lo fuerte y protector que es este alimento para la tiroides. Ves las hojas superpuestas por fuera, con las puntas en forma de espinas afiladas. Las hojas son gruesas y robustas en la capa exterior, y se vuelven más finas y densas a medida que llegan al centro de la verdura. En el centro está el corazón, que todo el sistema de hojas protege y sostiene. Del mismo modo, la majestuosa alcachofa puede proteger tu tiroides, lo que la convierte en el alimento más poderoso para curar la tiroides. Por eso una alcachofa aparece en la portada de mi libro Thyroid Healing.

Hay muchísimos compuestos sin descubrir en las alcachofas que trabajan para tu tiroides, incluidos subgrupos de fitoquímicos que reducen nódulos, tumores y quistes. Hay antioxidantes y aminoácidos sin descubrir que, con suerte, la ciencia empezará a ver dentro de 30 años. Las alcachofas también protegen tu tiroides de invasores, como el patógeno que ya sabes que es la verdadera causa de la enfermedad de tiroides.

A la hora de consumir alcachofas, lo fresco siempre es lo mejor. Si compras corazones de alcachofa en lata, en frasco o incluso congelados, a menudo llevan ácido cítrico como aditivo, que puede ser perjudicial para tu salud de distintas maneras y conviene evitar. Pero los corazones de alcachofa seguirán ayudando a curar la tiroides, independientemente del ácido cítrico. Puedes leer más sobre por qué es importante evitar el ácido cítrico en mi libro Medical Medium. Si por algún motivo no puedes conseguir alcachofas frescas, deja en remojo tus corazones de alcachofa de lata, frasco o congelados durante toda la noche en agua con una pizca de sal marina. Al día siguiente, enjuágalos bien y casi todo el ácido cítrico habrá desaparecido. Si haces las alcachofas al vapor, también puedes añadir una pizca de sal marina a esa agua.

Algas marinas del Atlántico

Las algas marinas son otro grupo de alimentos que suele levantar ampollas, normalmente por su alto contenido de yodo. Existe la creencia extendida de que cualquiera con tiroiditis de Hashimoto debería evitar las algas marinas y el yodo por completo. Esto se basa en una tendencia actual centrada en la idea de que el yodo provoca inflamación de la tiroides. Sin embargo, quienes recomiendan mantenerse lejos de alimentos como el dulse y el kelp son las mismas personas que no saben qué causa la enfermedad de tiroides en primer lugar. Por lo tanto, ¿sería siquiera posible entender si el yodo es dañino o no? Después de leer Thyroid Healing, te convertirás en el verdadero experto en la enfermedad de tiroides y en otras afecciones y síntomas tiroideos, y comprenderás plenamente que todos los problemas de tiroides están causados directamente por un patógeno en nuestro cuerpo, lo que nos ayuda a entender qué alimentos comer y cuáles evitar. Las algas marinas del Atlántico no están entre los alimentos que hay que evitar, y aquí está el por qué.

Las algas marinas del Atlántico, especialmente el dulse y el kelp, sí contienen, en verdad, cantidades elevadas de yodo, pero eso es útil. El yodo actúa como un antiséptico para la tiroides. Es un desinfectante y limpia la tiroides de cualquier virus, como el virus de Epstein-Barr, el mismísimo patógeno que queremos atacar cuando buscamos curarnos de Hashimoto, Grave o cualquiera de los otros problemas de tiroides tan habituales hoy. La deficiencia de yodo actual es muy distinta de la que enfrentábamos en el pasado. Años atrás, teníamos deficiencia de yodo por el nuevo proceso de cultivo de los cereales, que los despojaba hasta convertirlos en un alimento muy diferente al de antes. Hoy en día, muchos agricultores ecológicos son conscientes de las deficiencias de yodo en el suelo y, con inteligencia, usan fertilizantes de algas para enriquecer el proceso de cultivo con yodo. Sin embargo, esto no es suficiente. Necesitamos más yodo que nunca porque hay una enorme cantidad de personas luchando por combatir virus en su tiroides. Por eso es tan importante incluir algas marinas en tu dieta. El dulse y el kelp te ayudan a proteger tu tiroides si está siendo atacada por el EBV, algo muy común en mucha gente, y apoyan la curación de formas muy poderosas. El yodo de las algas marinas también protege la tiroides de la radiación y ayuda a prevenir el cáncer de tiroides y otros cánceres.

Si te da miedo el yodo de las algas marinas y te cuesta soltar la idea de que te sientan mal, prueba a incluir solo un poquito de dulse del Atlántico en tu dieta de vez en cuando. Empieza poco a poco. Espolvorea una cucharadita de copos de dulse sobre tu ensalada una vez a la semana. Remueve una tira de kelp del Atlántico en tu sopa de la cena. Intenta ir metiendo pequeñas cantidades a medida que aprendes a confiar en que el yodo es útil, no dañino.

Mi recomendación es que optes por las algas marinas de la costa este, del océano Atlántico. El océano Pacífico está demasiado contaminado como para consumir con regularidad verduras de sus aguas. El dulse y el kelp que vienen de Maine son los mejores para comer. Son alimentos poderosos que pueden traerte muchísima curación.

Asegúrate de no confundir el yodo de las algas marinas con los frascos de yodo tópico de la farmacia. El yodo tópico no se debe consumir por vía oral.

Plátanos

Aunque los plátanos puedan parecer una fruta común, en realidad contienen propiedades poderosas que te ayudan a curarte de tu enfermedad, tus afecciones y tus síntomas de tiroides. Los plátanos ayudan a restaurar los neurotransmisores y apoyan la curación de problemas neurológicos, que están entre los síntomas relacionados con los problemas de tiroides. Las neurotoxinas de virus como el EBV pueden colarse en tu cuerpo y causar síntomas como niebla mental, pérdida de memoria, fatiga, síndrome de piernas inquietas, insomnio, temblores, hormigueos y entumecimiento, dolores de cabeza, tinnitus, ansiedad, depresión y muchos más. Esta fruta es un alimento antiinflamatorio y anti-EBV que puede ayudarte muchísimo a curarte de afecciones y síntomas de tiroides y a prevenirlos. Los plátanos también son buenos para la hipoglucemia porque equilibran el azúcar en sangre y protegen las glándulas suprarrenales. Además, eliminan el estreptococo del tracto intestinal, la bacteria que, sin que la ciencia y la investigación médicas lo sepan, es la responsable del SIBO. El estreptococo es un cofactor del virus de Epstein-Barr.

Hay una tendencia actual que empezó hace unos 11 años y que advierte a la gente de que no coma plátanos. La idea común es que los plátanos tienen demasiada azúcar, lo que a menudo lleva a la gente a creer que el azúcar de los plátanos es igual que el azúcar de un donut. Esto no podría estar más lejos de la verdad. El azúcar que contienen los plátanos, y todas las frutas, es glucosa, que nuestro cerebro necesita a diario.

El pánico por los plátanos no tiene ningún fundamento, sobre todo porque la ciencia todavía no ha descubierto siquiera qué hay en un plátano. En cuanto la investigación médica se topó con el potasio, dejó de investigar, simplemente porque no hay dinero en investigar el plátano. De lo que no se habla es de que los plátanos son muy ricos en calcio, porque necesitan suelos ricos en calcio para crecer. El calcio de los plátanos es muy importante para el sistema nervioso central. Además, necesitamos calcio de las frutas, las verduras de hoja verde y las hortalizas de la dieta cuando hay nódulos en la tiroides. Los nódulos agotan de nuestro sistema todo el calcio que ya tenemos, lo que nos deja deficientes en este nutriente necesario. Los plátanos son excelentes para prevenir la deficiencia de calcio.

Mucha gente está acostumbrada a comer plátanos cuando todavía están bastante verdes. A otros les han dicho que se los coman cuando están completamente verdes y duros como una piedra, expertos recientes que temen a la fruta y que no entienden lo que recomiendan. Intentan respaldar sus recomendaciones con estudios sesgados anti-fruta, que meten a la gente en el miedo a la fruta. Este es otro error colosal y de moda que frena el proceso de curación en la enfermedad crónica. Cuando los plátanos están así, están verdes y pueden ser bastante difíciles de digerir y de asimilar todos los nutrientes que precisamente intentas obtener del plátano. Deja que tus plátanos maduren hasta que no se vea nada verde, estén ligeramente blandos al tacto e incluso tengan algunas manchas marrones. Tampoco los quieres demasiado maduros. El mejor momento para comerlos es cuando tienen ligeras motas marrones, pero todavía no se han vuelto mayoritariamente marrones. Cuando las frutas están maduras, se vuelven mucho más dulces porque el azúcar ha madurado y los nutrientes alcanzan su máxima biodisponibilidad en ese punto. Sus azúcares también sostienen y suspenden de forma más eficaz los nutrientes más importantes para revertir y prevenir enfermedades.

Te animo a incorporar tantos plátanos como quieras a tu dieta, porque son un regalo increíble para curarnos y nutrirnos. Aunque no tengas ninguna afección ni síntoma de tiroides, los plátanos pueden ser un alimento básico maravilloso, sobre todo porque suelen ser asequibles y están disponibles todo el año en la mayoría de los lugares del mundo. Cada vez que vayas a la tienda, añade unos cuantos racimos a tu carrito. Ten siempre varios racimos de plátanos en la encimera de la cocina. Congélalos cuando tengas muchos maduros, así los tendrás listos para echar en los smoothies o para hacer helado de plátano. Incluso puedes comer cuatro o cinco de una vez y comprobar lo satisfecho que te dejan cuando están bien madurados. Si los comes con unos tallos de apio, tendrás una comida o un tentempié especialmente nutritivo, equilibrador y restaurador.

Pepinos

Los pepinos son otro alimento importante que incluir, porque fortalecen las glándulas suprarrenales y los riñones a la vez que expulsan del torrente sanguíneo las toxinas creadas por los virus. Los pepinos también hidratan el sistema linfático. Nuestro sistema linfático se encuentra en varios lugares del cuerpo, pero algunos de los ganglios linfáticos más importantes son los que rodean la tiroides en el cuello. Queremos proteger esta parte de nuestro sistema linfático por su cercanía a la tiroides.

Las personas que están demasiado enfermas para hacer ejercicio se beneficiarán enormemente de aumentar su consumo de pepinos. Este alimento curativo apoyará tu sistema linfático en lugar del ejercicio para el que todavía no estás listo.

Ajo

El ajo es un alimento increíble para curar la tiroides porque, básicamente, actúa como una bomba antivírica que puede hacer maravillas para eliminar el EBV de tu sistema. También mata el estreptococo que, como mencioné antes, es un cofactor del EBV. El estreptococo está relacionado con infecciones urinarias, sinusitis, SIBO, acné y muchos más síntomas. El ajo tiene una forma fantástica de llegar muy profundo en la garganta para combatir los bichos del sistema linfático y la tiroides.

Algunas personas evitan el ajo porque creen que no es saludable o porque sencillamente no soportan la intensidad de su sabor. El ajo no es un alimento poco saludable. Es muy bueno para ti por sus compuestos antivirales. Si lo que te aleja del ajo es el sabor, intenta comer cebolletas y cebollas en su lugar, porque contienen propiedades similares.

Quiero inspirarte a incluir tanto ajo crudo como cocinado en tus comidas, ¡y a ser creativo con él! No hace falta que te quemes la garganta comiendo demasiado, pero intenta meter ajo de cualquier manera que puedas. Haz un guacamole con un par de dientes de ajo crudo mezclados. En lugar de añadir un diente de ajo a tu sopa de verduras, añade cuatro. Pica o prensa un diente de ajo para tu ensalada salada o añádelo a tu aliño. Incluso puedes frotar un trozo de ajo crudo sobre una batata al horno. Además, te recomiendo hacerte con un prensa-ajos sencillo y barato. Hará que sea mucho más fácil consumir ajo con regularidad, porque a veces picarlo con el cuchillo puede resultar un poco tedioso.

Apio

El apio es uno de los alimentos más asombrosos que se nos han dado para curarnos de los problemas de tiroides, por su larga lista de propiedades curativas, la mayoría desconocidas para la ciencia y la investigación. El apio fortalece el ácido clorhídrico del tracto intestinal, ayuda al hígado a producir bilis para descomponer los alimentos y estabiliza las glándulas suprarrenales. El apio aporta subgrupos especiales y sin descubrir de sales minerales que atacan el virus que causa Hashimoto. El apio también contiene electrolitos poderosos para el sistema nervioso y estimula la T3, una hormona de la tiroides. Descubre más propiedades curativas desconocidas del apio en Thyroid Healing. Si el apio no te sabe bien, prueba a picarlo muy pequeño y añadirlo a tu ensalada. Añade uno o dos tallos a tu próximo smoothie. Hazlo en zumo y tómalo solo, o mézclalo con pepino, una manzana o piña si necesitas ayuda con el sabor. Este es otro alimento importante que incluir, y hay que buscar formas creativas de meterlo en tus comidas.

Espárragos

Por el momento, la investigación científica no sabe mucho sobre lo que contiene un espárrago, pero están empezando a descubrir algunos compuestos químicos nuevos. Lo que la investigación no sabe es que el espárrago apoya la tiroides y es uno de sus defensores más entusiastas y poderosos. Piensa en los espárragos como ese amigo o familiar que siempre te cubre las espaldas y te apoya constantemente. Hay fitoquímicos en la piel y en las puntas de los espárragos que rechazan a los invasores, ya sean químicos o víricos. Los espárragos también tienen un alcaloide que actúa como una aspirina suave en todo el cuerpo, calmándolo y bajando la inflamación. A diferencia de la aspirina de venta libre, esta cualidad del espárrago no diluye la sangre ni causa estragos en el estómago. Hay muchísimas formas de consumir espárragos. Para empezar, puedes probar a hacerlos en zumo crudos, añadirlos crudos a las ensaladas o comerlos ligeramente al vapor.

Rábanos

Los rábanos son una de esas verduras que, por su picante, a menudo se dejan de lado. Sin embargo, son maravillosos de incluir si quieres curar tu tiroides. Los rábanos son un alimento antivírico por su alto y singular contenido de azufre. El azufre de los rábanos no se parece al de ninguna otra verdura, porque mata patógenos específicamente en todo el cuerpo. Es uno de los alimentos definitivos para Hashimoto o cualquier tipo de problema de tiroides por su capacidad única de matar el EBV, que es exactamente lo que quieres hacer durante todo tu proceso de curación. El compuesto de azufre actúa como una cortina de humo, saturando la tiroides y eliminando los patógenos. Otra cualidad de los rábanos es que pueden prevenir y detener la atrofia de la tiroides. Cuando la tiroides está infectada, a menudo puede atrofiarse por falta de uso, lo que te da una razón más para incluir rábanos sobre las ensaladas y comerlos como tentempié. Aunque la variedad de rábano que la mayoría conoce es bastante picante, hay muchísimas otras variedades que probar, más suaves o incluso más picantes. Los rábanos sandía y los rábanos uva son opciones preciosas que se encuentran en los mercados locales y las tiendas de alimentación saludable, y son más suaves. Incluso hay rábanos negros que tienen un sabor fuerte pero delicioso. Estas variedades cambiarán todo lo que sabes sobre los rábanos y son divertidas de añadir a los platos y de probar en familia.

Patatas

Las patatas son otro alimento polémico porque se las ha etiquetado por error como un alimento blanco. Aunque las patatas son blancas por dentro, no son un alimento blanco. Los rábanos, los plátanos, el jícama y los arándanos cultivados son blancos por dentro con una piel de otro color, y aun así no se consideran alimentos blancos. Las patatas tienen piel dorada, roja, marrón e incluso morada. Hay muchísimas variedades de patata disponibles que son saludables de incluir en nuestra dieta, sobre todo si queremos combatir el virus que causa los problemas de tiroides. Las patatas, al contrario de lo que se cree popularmente, no están desprovistas de nutrientes. ¡Más bien están llenas de ellos! Tienen cantidades muy altas de L-lisina y tirosina. La humilde patata es uno de los mejores asesinos del EBV y es maravillosa de incluir en tu dieta, a pesar de estar siendo atacada por muchas dietas de moda hoy en día. Estas dietas y los expertos que están detrás no entienden la enfermedad de tiroides ni ninguna otra enfermedad crónica. Al rechazar la patata porque va contra sus propias creencias alimentarias personales, te están quitando sin ninguna razón la oportunidad de recibir los beneficios curativos de un alimento fantástico que puedes necesitar.

Tomates

Los tomates son increíbles para la tiroides porque contienen su propia variedad de vitamina C. Los investigadores aún no saben que hay múltiples tipos de vitamina C en la fruta. Esta vitamina C del tomate se crea a través de la frecuencia de la luz de la luna que el tomate absorbe cuando crece al aire libre. Esta vitamina C especial apoya la tiroides como ninguna otra, manteniéndola equilibrada. El tomate siempre ha sido cuestionado porque se clasifica como solanácea. La nueva tendencia del momento sugiere que deberíamos quitarle las semillas al tomate, lo cual no ayuda. Esta tendencia viene, una vez más, de expertos con buenas intenciones que no saben qué causa la enfermedad de tiroides ni las enfermedades crónicas en primer lugar. Ofrecen consejos alimentarios basados en estudios obsoletos que tienen «el dedo en la balanza» y que han influido en sus resultados, lo que a su vez puede frenar la curación.

Barley Grass Juice Extract Powder

Este poderoso suplemento extrae el mercurio y los metales pesados, que alimentan el virus del que intentas deshacerte cuando te curas de afecciones y síntomas de tiroides. El Barley Grass Juice Extract Powder también tiene alcaloides que alimentan la tiroides, lo que a su vez evita que la tiroides se atrofie.

Estos son solo una fracción de los alimentos y suplementos y sus beneficios curativos que se enumeran en Thyroid Healing. Puedes descubrir más sobre cómo curarte de los problemas de tiroides y de más de cien afecciones y síntomas distintos, y sobre qué alimentos son los más importantes para curarse, en Thyroid Healing.

Al incluir estos alimentos y suplementos en tu dieta de forma regular, le estarás dando a tu tiroides la mejor oportunidad posible de curarse de verdad. Intenta divertirte con los distintos alimentos y encontrar nuevas formas de incorporar estas poderosas y curativas frutas, verduras, hortalizas de hoja verde, hierbas y suplementos a tu día a día. Cuando te alimentas con los alimentos que combaten el EBV y apoyan la salud de la tiroides y de otras enfermedades crónicas, le estás dando a tu cuerpo el mejor apoyo posible y la curación puede ocurrir.

Le informazioni di questo articolo hanno scopo divulgativo e non sostituiscono il parere di un medico. Detoxlife traduce e riporta contenuti dell'archivio Medical Medium: prima di modificare dieta, integratori o terapie, consulta un professionista sanitario.
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