¿A ti o a alguien a quien quieres os han diagnosticado artritis reumatoide (AR) o artritis psoriásica (AP)? ¿Te han dicho que la causa es un misterio o que es tu cuerpo atacándose a sí mismo? La verdad es que detrás de estas enfermedades hay una causa real que la ciencia y la investigación médicas desconocen. Cuando conozcas la causa real, podrás empezar a avanzar hacia la curación, porque estarás abordando el problema de raíz.
La teoría autoinmune
A la mayoría de las personas se les dice que su artritis reumatoide y su artritis psoriásica están causadas por un anticuerpo que se ha creado dentro del cuerpo y que ataca las articulaciones. Esta es una teoría equivocada que no solo nunca se ha demostrado, sino que además, por desgracia, se ha convertido en ley dentro de la comunidad médica. Cuando se descubrió este anticuerpo, la ciencia y la investigación ni siquiera sabían qué hacía, y siguen sin saberlo. Esto significa que todos los tratamientos y pronósticos que se han dado desde que se instauró esta teoría han estado precariamente apoyados en un anticuerpo cuya función sigue siendo un completo misterio, lo que hace que la verdadera causa de la AR y la AP sea tan enigmática como lo era cuando empezó la investigación sobre estas enfermedades. Además, como los tratamientos y medicamentos que se recetan actualmente a los pacientes se basan en esta teoría errónea, hay muchísimas personas que siguen sufriendo hinchazón, rigidez y dolor en las articulaciones, así como los otros síntomas asociados a estas enfermedades.
Cuando la gente empezó a sufrir enfermedades misteriosas en los años 50, la investigación y la ciencia se vieron obligadas a culpar a las hormonas. Esto se debe a que, como en tantas otras ocasiones en la investigación médica, todo el dinero estaba en las hormonas. En aquel momento había tal avalancha de investigación sobre las hormonas que las compañías farmacéuticas estaban preparadas y listas para vender sus nuevos fármacos hormonales que llevaban tiempo deseando promocionar.
Sin embargo, un médico no estaba convencido de que las hormonas fueran las culpables, así que consiguió financiación para investigar más y ahondó más en el tema. Finalmente tropezó con un anticuerpo que, pensó, era la respuesta. Creó la teoría de que el anticuerpo era el arma inexplicable del cuerpo contra sí mismo, aunque la razón real del anticuerpo seguía siendo completamente desconocida. Esta investigación estaba tan financiada que habría sido inaceptable salir y explicar que no tenían ni idea de qué hace el anticuerpo. Por lo tanto, era necesaria algún tipo de conclusión, alguna teoría que cuajara. La razón por la que los investigadores acabaron concluyendo que el cuerpo se atacaba a sí mismo fue porque eso protegía a la institución de la medicina moderna. En esta teoría, se culpa al paciente por encima de todo, lo que a su vez impide que se señale a la medicina. Actualmente, la mayor parte de la financiación va a la investigación genética, que siempre concluye que los genes del paciente son los culpables y que no hay nada que hacer. Esta es solo otra forma de evitar cuál es el problema real y de poner toda la culpa sobre la persona que está sufriendo. Cuento la verdad sobre estos errores de concepto en mi libro Thyroid Healing.
La verdad sobre el anticuerpo
Este anticuerpo que se ha convertido en el falso abanderado de las enfermedades autoinmunes es en realidad solo uno de los muchos anticuerpos que la ciencia y la investigación todavía tienen que descubrir. Lo más irónico de lo ocurrido en el último medio siglo es que todo lo que la investigación médica afirma sobre este anticuerpo es en realidad justo lo contrario. En lugar de atacar al cuerpo, este anticuerpo lo ha creado el cuerpo para protegerse de un intruso externo. El anticuerpo, aunque es un indicador de que algo está siendo atacado, no es el que ataca. Es la prueba de que tu cuerpo está haciendo todo lo posible para apoyarte y protegerte. No va contra el tejido; va contra el patógeno.
La verdadera causa de la AR y la AP
Actualmente vivimos en una cultura viral. Nuestro mundo está plagado de patógenos que causan las enfermedades que tanto desconciertan a la gente y que se llaman autoinmunes. La ciencia y la investigación médicas no saben que el virus de Epstein-Barr (VEB) es la causa de muchísimas enfermedades, incluidas la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica, la esclerosis múltiple, los trastornos de tiroides, el lupus, la enfermedad de Lyme, los acúfenos, el vértigo, la artritis reumatoide y la artritis psoriásica. Existen más de 60 variedades del VEB, lo que puede sorprender tanto a quien solo conoce este virus de oídas como a quienes trabajan en el ámbito médico. Trato este virus en profundidad en mi libro Thyroid Healing.
La artritis psoriásica la crea el VEB, que se alimenta del cobre de metales pesados presente en el hígado. Las variedades tóxicas de cobre son el alimento perfecto para el virus que crea la AP. Cuando hay una cantidad abundante de alimento que al VEB le gusta, como el cobre, el virus se vuelve más fuerte y más descontrolado en el cuerpo, atacando las articulaciones y los tejidos. Después, el VEB crea una dermatoxina interna, que es distinta de la conocida dermatoxina externa, y esa dermatoxina sale a la superficie de la piel. Es entonces cuando aparece un sarpullido, ya sea del tipo psoriasis o eczema, además de dolores, molestias e inflamación. Este proceso se explica con más detalle en mi libro Thyroid Healing o en Liver Rescue. Las comunidades médicas no saben que esta es la verdadera causa de la AP, ni siquiera que los virus se alimentan de alimentos, metales y toxinas concretos. Esta es una de las grandes razones por las que las personas no consiguen recibir las respuestas y la ayuda que necesitan para sanar de verdad.
El cobre puede absorberse en el organismo de muchas maneras. Puede que alguien haya vivido en una casa antigua con tuberías viejísimas de cobre que volvían todo verde. O puede que haya usado sartenes de cobre que desprendían metal en la comida. El cobre abunda en los pesticidas, lo que significa que vivir cerca de tierras de cultivo, incluso a 50 millas de distancia, puede favorecer la exposición a cobre tóxico. El cobre está en todos los pesticidas, raticidas, herbicidas y fungicidas, lo que significa que deberíamos evitar rociarlos tanto dentro como fuera de casa. Cada vez que compres ropa de cama o tejidos nuevos, como toallas, sábanas, ropa, ropa interior o calcetines, lo prudente sería lavarlos dos veces antes de usarlos. La ropa de cama y la ropa nuevas están cargadas de fungicidas, que están llenos de cobre que puede filtrarse en la piel, tu órgano más grande. Es importante señalar que este cobre tóxico de metal pesado es diferente del útil cobre como oligoelemento que se encuentra en las plantas.
La artritis reumatoide también está causada por el virus de Epstein-Barr, pero en una etapa tardía (puedes leer más sobre las etapas del VEB en mi libro Thyroid Healing), excepto que esta variedad del VEB o bien no le gusta tanto alimentarse de cobre, o simplemente no hay una cantidad excesiva de cobre tóxico en el organismo. La variedad concreta del VEB que causa la AR prefiere muchísimo más el mercurio de metal pesado como alimento. Esta variedad específica del VEB llega al tejido conectivo, las articulaciones y los ligamentos en su cuarta etapa, causando una inflamación que es prueba de que tu cuerpo intenta contener al invasor. La hinchazón de los nudillos, la columna cervical y zonas similares es una indicación de que el cuerpo está reaccionando a que el virus se está introduciendo más profundo y causando daño permanente a los nervios y los tejidos. En sus formas más leves, esto puede manifestarse como dolores y molestias misteriosos. En sus formas avanzadas, las personas sufren una hinchazón articular severa y un diagnóstico de AR. Esta información es desconocida para la ciencia y la investigación médicas.
El primerísimo paso
El paso más importante que puedes dar hoy hacia la verdadera curación va mucho más allá de la dieta o de evitar los sprays. Primero tienes que saber en tu corazón cuál es la verdadera causa de tu enfermedad. Tu cuerpo no se está atacando a sí mismo. Es el error más grande creer que tu sistema inmunitario no te está apoyando. Cuando crees que tu enfermedad es autoinmune, estás impidiendo que se produzca la verdadera curación, porque no le estás dando a tu cuerpo el apoyo que necesita mientras continúa la lucha contra el patógeno que hay en tu organismo. Saber que tu cuerpo no está luchando contra sí mismo, sino contra un patógeno como un virus, enciende tu sistema inmunitario para que se vuelva más fuerte, más enfocado y trabaje aún más duro para ti. Además, cuando sabes que deberías estar luchando contra un virus, puedes aprender los pasos prácticos que puedes dar para darle a tu cuerpo todo el apoyo posible.
Cómo sanar
La investigación y la ciencia médicas no lo saben, pero el anticuerpo se creó para luchar contra el virus de Epstein-Barr; aun así, tu cuerpo sigue necesitando todo el apoyo que pueda conseguir. Estos son algunos pasos que puedes dar para empezar a recuperarte de la artritis reumatoide y la artritis psoriásica.
Elimina los metales pesados
Los metales pesados son uno de los alimentos favoritos del VEB. Y casi todos nosotros tenemos, sin saberlo, metales pesados tóxicos dentro del cuerpo. Estos metales hacen posible que el virus siga creciendo y volviéndose más prolífico. Y cuanto más se alimenta de metales como el mercurio y el cobre, más materia de desecho tóxica excreta el virus en el cuerpo, lo que lleva a los síntomas de la artritis psoriásica y la artritis reumatoide. Para deshacerte de los metales pesados, hay cinco importantes alimentos para la desintoxicación de metales pesados que debes incluir a diario en tu dieta:
- zumo de hierba de cebada en polvo
- cilantro
- espirulina
- arándanos silvestres
- dulse del Atlántico
Para saber más sobre los alimentos para la desintoxicación de metales pesados, echa un vistazo a mi artículo y a mi programa de radio titulados Heavy Metal Detox.
Alimentos que conviene evitar
Al sanar de la AR y la AP, es esencial evitar comer cosas que resultan ser algunos de los alimentos favoritos del VEB, como los huevos y los lácteos. Además, lo mejor es evitar el cerdo, porque sobrecarga el hígado hasta tal punto que les da a los virus la oportunidad de proliferar, crecer e inflamar las articulaciones y la piel. También es importante mantenerse lejos del gluten, porque, aunque todas las comunidades médicas lo desconocen, también les proporciona combustible al virus. Si has eliminado los huevos, los lácteos y el gluten, y sigues teniendo síntomas después de varios meses, considera eliminar todos los cereales de tu dieta, incluida la avena y el arroz, mientras te curas. Algunas personas toleran bien los cereales, pero en el caso de otras hay que eliminarlos para permitir una curación más profunda. También ayuda evitar el maíz, la soja y el aceite de canola. Para descubrir más sobre por qué es mejor eliminar estos alimentos de la dieta si tienes un síntoma o una enfermedad, puedes leer las explicaciones completas en mi libro Thyroid Healing.
El alimento curativo: la fruta
Aunque a muchas personas se les ha dicho que eviten la fruta por su contenido de azúcar, esta moda es en realidad otro ejemplo de información errónea que solo impide que la gente aproveche las potentes propiedades antivirales de los plátanos, los dátiles, las manzanas, los melones, los mangos y todo tipo de frutas. La fruta es el alimento más rico en antioxidantes del mundo. Antioxidante debería ser realmente sinónimo de longevidad, ya que la fruta es el mejor alimento para prolongar la vida y luchar contra la enfermedad. Los arándanos silvestres, las moras y las cerezas están entre los alimentos con más antioxidantes. Puedes centrarte en las frutas que más te atraigan. Si tienes la suerte de tener un mercado de agricultores cerca, haz que sea un hábito semanal ir a comprar allí y explorar las numerosas variedades de fruta que tienes disponibles: manzanas, peras, melocotones, caquis, albaricoques, sandías y dátiles. Los distintos tipos de cítricos también son una maravillosa incorporación a tu dieta llena de fruta. Aunque algunas personas pueden pensar que las naranjas, el agua con limón o el pomelo les provocan brotes de AR o AP, solo lo sienten así porque los cítricos están desintoxicando los venenos y los subproductos virales de su organismo. Además de la fruta, asegúrate de comer muchas verduras de hoja verde y hortalizas, e incluye el zumo de apio a diario.
Para más información sobre otros alimentos que conviene incluir en estos cuadros, consulta mis libros Medical Medium, Life-Changing Foods y Thyroid Healing. También puedes leer sobre muchos alimentos curativos en mi blog. Además, el 28 Day Healing Cleanse de mi libro Medical Medium es ideal para estos cuadros.
Suplementos útiles
Como suplementos para la curación, considera incluir los siguientes:
- Zinc (sulfato de zinc): es uno de los recursos más importantes para luchar contra el VEB. El cuerpo consume las reservas de zinc, incluso las reservas profundas, a un ritmo rápido, lo que significa que es muy común quedarse con deficiencia de zinc cuando tienes VEB, si no lo estabas ya antes. Este suplemento da un gran impulso al sistema inmunitario para que las células del VEB puedan ser destruidas y suprimidas.
- L-Lisina: inhibe y reduce la carga viral del VEB y actúa como antiinflamatorio para todo el cuerpo.
- Uña de gato (Cat's Claw): es un potente antiinflamatorio y antiviral que puede ser muy útil para la artritis reumatoide y la artritis psoriásica.
- Metilfolato junto con el suplemento de B-12 adecuado que contenga adenosilcobalamina y metilcobalamina: es muy importante tomar un suplemento de metilfolato que apoye los problemas de metilación en quienes sufren artritis reumatoide y artritis psoriásica.
- Glutatión: ayuda a desintoxicar el hígado, que es donde se pueden encontrar el virus y las toxinas que causan estos cuadros.
- Ácido alfa lipoico (ALA): repara y fortalece las zonas del cuerpo que han sido dañadas por el virus.
- Hoja de gordolobo (mullein leaf): sus fuertes capacidades antivirales la convierten en un suplemento importante que conviene considerar.
También sería útil incorporar la información de curación y las pautas dietéticas y de suplementos que comparto en mi programa de radio y en mi entrada del blog sobre la psoriasis y el eczema.
Terapias adicionales
Muchas personas con AR van a una sauna de infrarrojos para ayudar con la fatiga y la rigidez. Puede ser una buena opción para ti; solo asegúrate de no poner el calor demasiado alto. Sé consciente de cuánto tiempo permaneces en la sauna. Otro tratamiento extremadamente útil es la terapia de masaje suave, una de las modalidades más antiguas desde el principio de los tiempos. El toque sanador de una persona a otra puede ser increíble para la AR.
Cómo seguir adelante
La artritis reumatoide y la artritis psoriásica no son enfermedades autoinmunes, y este mito es uno que hay que rectificar de inmediato para que los millones de personas que están sufriendo puedan empezar a obtener respuestas verdaderas. Cuando te dan información equivocada sobre tu enfermedad, en esencia te dan una señal de stop. Mi deseo es que te alejes de esta comprensión de la AR o la AP con una esperanza renovada y luz verde. Darte cuenta de que tu cuerpo está luchando contra un virus que se alimenta de toxinas y metales en tu organismo es lo primero y más poderoso que puedes hacer. Tienes que soltar la idea de que tu cuerpo está trabajando en tu contra. Es imposible que el cuerpo ataque a una sola célula de nuestro organismo.
Cuando consideras tus opciones de curación, puede resultar abrumador. Recuerda ir despacio y a tu propio ritmo. El camino de cada persona va a ser un poco diferente. Puede que los alimentos que hay que evitar te lleven algo de tiempo eliminarlos, pero los suplementos te resulten más fáciles. Puede que comer fruta sea un paso sencillo, pero incluir el zumo de apio sea demasiado para ti de entrada. Haz lo que puedas hoy y sigue construyendo a partir de ahí. Nunca olvides que tu cuerpo trabaja contigo, no contra ti, y que la curación es posible.
(Nota: algunas personas buscan las grafías «catsclaw» o «cats claw» cuando buscan «Cat's Claw». Son variantes locales o regionales de esta beneficiosa hierba).


