Qué causa el autismo
El autismo está causado por metales pesados tóxicos (sobre todo mercurio y aluminio) que se asientan en el canal de la línea media cerebral, así como en otras áreas del cerebro. En el autismo están implicadas grandes cantidades y proporciones de mercurio. En concreto, los metales pesados muy dispersos por las áreas del cerebro relacionadas con el habla, el lenguaje, la comunicación, el movimiento y el control motor (además del canal de la línea media) están detrás del autismo.
El espectro autista
La variabilidad en la gravedad del autismo —es decir, el espectro autista— se debe a la variabilidad en la cantidad de metales que hay en el cerebro de una persona, en cuánto mercurio está presente y en exactamente dónde se han depositado esos metales pesados.
Los dos extremos del espectro
Recientemente, la tasa de diagnósticos de autismo en el extremo más leve del espectro ha aumentado muchísimo, lo que hace que a veces nos olvidemos de las personas y las familias que luchan con el autismo en el extremo más grave del espectro. Cuando unos padres tienen un hijo con autismo grave y mencionan que su hijo es autista, otra persona puede dar por hecho que todo va bien porque hoy muchísima gente recibe un diagnóstico de autismo leve. Lo que quienes miran desde fuera no ven son el agotamiento, la falta de sueño, que los padres no consiguen encontrar ayuda y que el sistema no está preparado para ayudar a los padres que se enfrentan a un autismo grave.
Los padres y familiares de alguien con autismo grave, una vez que conocen la causa, pueden entender que su hijo o su ser querido se enfrenta a una toxicidad grave por metales pesados. En cambio, los padres y familiares de un niño o un ser querido en el extremo más leve del espectro autista, con síntomas muy leves (muchos de los cuales no se pueden ver), tienden a ser menos receptivos a la conexión con los metales pesados tóxicos. El autismo muy leve permite que la vida siga adelante sin la búsqueda angustiosa ni la necesidad de una respuesta. Es esa necesidad de una respuesta la que abre la puerta a entender qué ocurrió realmente para crear los síntomas del autismo, ya sean leves o graves: una lesión causada por metales pesados tóxicos.
Si alguien con autismo experimenta tics, espasmos y fatiga, también podría haber una carga viral en juego.


