La combinación clásica de brócoli y queso es un acierto por sí sola. Si la metes dentro de un bolsillo crujiente hecho con patata, tienes una nueva forma deliciosa de disfrutar de este favorito tan común. Lo que hace que esta receta sea realmente única es que está hecha con ingredientes de verdad sanos y curativos. No lleva queso, leche, gluten ni mantequilla. Incluso no tiene nada de grasa, lo que la convierte en un tentempié o una comida ideal para cualquiera que intente apoyar a su hígado, una parte fundamental para curarse de enfermedades y síntomas crónicos.
Beneficios de las patatas y el brócoli
Las patatas son un alimento importante para quienes piensan mucho y para quienes se están recuperando de daños por estrés y agotamiento adrenal. También son especialmente beneficiosas para la depresión, el insomnio, los trastornos del sueño, la niebla mental y las enfermedades relacionadas con el estrés. Además, se sabe que las patatas son buenas para promover la salud cardiovascular y son muy beneficiosas para reducir el riesgo de infarto, derrame cerebral, aterosclerosis y EPOC.
El brócoli es muy beneficioso para el sistema nervioso y se sabe que alivia las migrañas, la hipertensión, la ansiedad y los tics nerviosos. Contiene propiedades antihistamínicas naturales y es fantástico para alejar las alergias estacionales, los ojos llorosos, la sinusitis, las infecciones de senos nasales, los resfriados, la gripe y la bronquitis. El brócoli es muy conocido por su capacidad de proteger contra las enfermedades del corazón y reducir el riesgo de aterosclerosis, derrames cerebrales e infartos.
Ingredientes
Para la masa:
- 4-5 patatas medianas
- 1 cucharada de almidón de patata
- 3 cucharadas de harina de tapioca (más si hace falta)
- 1 cucharadita de orégano seco (opcional)
- 1 cucharadita de agua (si hace falta)
Salsa de queso:
- 1 patata grande, cortada en dados
- 1 zanahoria, cortada en dados
- 1 cucharadita de cúrcuma
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- 1/2 cucharadita de cayena
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1 cucharadita de sal marina
- 1/2 cucharadita de pimienta negra
- 1/2 taza de agua hirviendo o caldo de verduras
Relleno de brócoli:
- 1 ¼ taza de brócoli, finamente picado
- 1 cucharadita de zumo de limón
- Sal marina, al gusto
Preparación
-
En una olla grande con una cesta de vapor, pon las patatas y las zanahorias. Añade unos centímetros de agua y cocina al vapor hasta que estén blandas, unos 45 minutos o 1 hora. Sácalas y déjalas enfriar de 10 a 15 minutos, hasta que puedas manipularlas sin quemarte. Retira una patata y una zanahoria de la olla y resérvalas para la salsa de queso.
-
Pon el resto de las patatas en un bol o una olla grandes de fondo plano y machácalas hasta que se deshagan. Añade el almidón de patata, la harina de tapioca y el orégano, y sigue machacando hasta que la harina y el almidón estén bien integrados. Si la mezcla está muy seca, añade un poco de agua templada. Si está muy húmeda, añade un poco más de harina de tapioca. La masa debe ser flexible y no pegarse a los dedos. Resérvala mientras preparas el relleno.
-
Pon la patata y la zanahoria reservadas en un procesador de alimentos pequeño o una batidora y añade la cúrcuma, el ajo en polvo, la cayena, el zumo de limón, la sal marina, la pimienta negra y el agua o el caldo de verduras. Tritura hasta que quede suave. Añade un poco más de líquido si hace falta y resérvalo.
-
Cocina el brócoli picado al vapor hasta que esté hecho. Sácalo y ponlo en un bol. Añade el zumo de limón y sazona con sal marina.
-
Para formar los bolsillos, coge un puñado de la mezcla de patata y haz una bola. Aplana los lados de manera que quede una cavidad en el centro, y añade un par de cucharaditas de la salsa de queso y del brócoli. Cierra el bolsillo con cuidado y alisa cualquier pliegue. Repite con el resto de la masa.
-
Pon los bolsillos en una sartén antiadherente de cerámica y cocínalos de 5 a 10 minutos por cada lado, hasta que estén dorados y crujientes. Si los quieres aún más crujientes, puedes hornearlos a 350 °F durante 20 minutos más.
Salen 4-5 bolsillos.


