El brócoli es un multivitamínico todoterreno para el cuerpo, y además contiene minerales traza biodisponibles y otros nutrientes que potencian todos los sistemas del organismo, incluido el sistema inmunitario al completo. La naturaleza creó el brócoli así, con un equilibrio que no se puede igualar, para ofrecer un poco de algo a cada órgano, glándula, hueso, nervio y mucho más del cuerpo.
Verduras crucíferas y salud pulmonar
Las verduras crucíferas, entre ellas el brócoli, pero también la col, la col verde (collard greens), el brócoli rabe, la coliflor, las coles de Bruselas, el kale, la rúcula y las hojas de mostaza, son especialmente buenas para la salud pulmonar; por su naturaleza rica en azufre, cada una de las verduras de esta familia restaura y estimula el crecimiento del tejido pulmonar. El azufre es uno de los pocos minerales que se ramifica en otras formas de sí mismo: un proceso químico que la ciencia ha descubierto a un nivel superficial y que todavía no ha llegado a aprovechar en todo su significado.
Las verduras crucíferas contienen dos tipos de azufre: uno en forma de macromineral y el otro como mineral traza de micro-azufre acompañante. Juntos impregnan el tejido pulmonar para ayudar a estimular el crecimiento, la regeneración y la curación, y también restauran y recuperan el tejido cicatricial de los pulmones. Las crucíferas también son ricas en vitaminas como las vitaminas del grupo B y las vitaminas A, C y E.
Cómo usarlo
Disfruta el brócoli crudo o al vapor, en ensaladas, como crudité con un dip saludable, salteado, en sopas, etc. El brócoli también se puede disfrutar horneado, aunque obtendrás más beneficios del brócoli cuando está crudo o al vapor.


