Cremosa, contundente y deliciosa: ¡jamás adivinarías que esta cazuela de judías verdes prescinde de los ingredientes problemáticos que tradicionalmente lleva este plato y que contribuyen a enfermedades y síntomas, como los lácteos y el gluten! Puedes servirla con total tranquilidad en cualquier reunión festiva o en una cena familiar cualquier noche de la semana.
Beneficios de las judías verdes
Las judías verdes son una verdura nutritiva, rica en vitaminas, minerales y fitoquímicos como las vitaminas A y C, calcio, hierro, manganeso, betacaroteno y proteína. Las judías verdes aportan importantes beneficios cardiovasculares gracias a su contenido de omega-3 (ácido alfa-linolénico). También contienen compuestos antiinflamatorios, lo que las hace muy beneficiosas para las personas que sufren trastornos autoinmunes como fibromialgia, artritis, EPOC, síndrome de fatiga crónica, síndrome del intestino irritable, sinusitis crónica, bursitis, síndrome de Raynaud y lupus.
Ingredientes
Para las migas de garbanzo:
- 1 taza de garbanzos secos, remojados durante la noche, o 2 latas de garbanzos, escurridos
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharadita de tomillo seco o orégano
- 1/2 cucharadita de pimentón
- 1/2 cucharadita de sal marina (opcional)
Para los aros de cebolla:
- 1 taza de migas de garbanzo
- 1 cucharadita de pimentón
- 1 cucharadita de sal marina
- 1/4 cucharadita de pimienta negra molida
- 2 1/2 cucharadas de linaza dorada molida
- 1/2 taza de leche de almendras sin azúcar
- 2 cebollas medianas, cortadas en rodajas de 1/2 pulgada de grosor y separadas en aros
Para las judías verdes:
- 1 taza de anacardos crudos
- 1 1/3 tazas de caldo de verduras o agua
- 1 cucharadita de tomillo seco
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1,5 libras (680 g) de judías verdes frescas, lavadas, despuntadas y cortadas por la mitad
- 1/2 cucharadita de aceite de aguacate
- 1/2 cebolla amarilla, picada
- 2 dientes de ajo, muy picados
- Sal marina, al gusto
- Pimienta negra, al gusto
Preparación
- Si preparas las migas de garbanzo caseras, precalienta el horno a 350 °F (180 °C) y cubre una bandeja grande de horno con papel de hornear.
- Añade los garbanzos remojados o de lata a un procesador de alimentos. Tritura a pulsos hasta que los garbanzos queden bien picados. No los proceses en exceso: la mezcla debe quedar gruesa, no lisa ni como una pasta. Con una espátula, extiende los garbanzos picados sobre la bandeja preparada en una capa uniforme. Tuesta los garbanzos de 15 a 25 minutos, hasta que estén secos al tacto.
- Devuelve los garbanzos tostados al procesador de alimentos y añade el ajo en polvo, el tomillo seco o el orégano, el pimentón y la sal marina (si la usas). Tritura a pulsos hasta obtener una miga fina (no pasa nada si quedan algunos trozos más grandes).
- Vuelve a poner las migas de garbanzo en la bandeja y tuéstalas otros 10-15 minutos hasta que estén completamente secas, vigilándolas de cerca para que no se quemen. Sácalas del horno y déjalas enfriar por completo. Una vez frías, ponlas en un bol poco profundo.
- Si usas migas compradas, ponlas en un bol poco profundo junto con las hierbas, las especias y la sal marina. Remueve hasta que quede todo bien mezclado y reserva.
- Pon el horno a 400 °F (205 °C). Cubre una bandeja de horno con papel de hornear.
- Para hacer los aros de cebolla, coloca las migas de garbanzo, el pimentón, la sal y la pimienta en un procesador de alimentos y tritura hasta obtener una miga fina. Reserva.
- Prepara el huevo de lino batiendo juntos la linaza molida y la leche de almendras. Deja reposar 5 minutos para que espese.
- Pasa primero los aros de cebolla por el huevo de lino y después por la mezcla de migas. Colócalos en la bandeja y repite con el resto de las cebollas. Mételos en el horno y hornea de 20 a 25 minutos, hasta que estén dorados y crujientes. Deja enfriar.
- Prepara la crema de anacardos batiendo juntos los anacardos remojados, el agua o el caldo de verduras, el tomillo seco, el zumo de limón, la sal y la pimienta hasta que quede muy suave. Reserva.
- Cocina las judías verdes al vapor durante 2 minutos. Retíralas y reserva.
- Calienta el aceite en una sartén grande y añade las cebollas. Cocina hasta que estén translúcidas, unos 6-8 minutos. Añade el ajo y cocina 2 minutos más. Incorpora las judías verdes cocidas y la crema de anacardos y remueve. Retira del fuego y vierte en una fuente de horno de 11x7 pulgadas. Cubre con los aros de cebolla y hornea 5-10 minutos más, hasta que esté bien caliente y crujiente por encima. Se sirve mejor templado.
Rinde 4-6 raciones.


