Estas contundentes patatas fritas con chili y queso son la máxima expresión de la comida reconfortante sin lácteos, ¡y además son bajas en grasa! Es difícil superar un plato tan reconfortante.
Beneficios de las patatas
Patatas: abundan en aminoácidos que inhiben específicamente el crecimiento viral. Las patatas son ricas en glucosa, que aporta sustancia al hígado, ya que es precisamente de lo que el hígado depende para mantenerse fuerte. También ayudan a aumentar las reservas de glucógeno, el recurso que nos protege de los problemas de azúcar en sangre, el aumento de peso, el hígado graso y el síndrome de sangre sucia.
Ingredientes
Patatas:
- 3-4 patatas russet grandes, cortadas en tiras de patata frita
- 1/2 cucharadita de pimentón
- 1 cucharadita de orégano seco
- Sal marina, al gusto (opcional)
- 1 1/2 tazas de chili, para servir
- 1 cucharada de perejil fresco picado, para servir
Queso:
- 1 taza de leche de almendras sin azúcar, más si hace falta
- 2 1/2 cucharadas de almidón de arrurruz
- 1/2 cucharada de cebolla en polvo
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- 1/4 de cucharadita de pimentón
- 1/4 de cucharadita de cúrcuma
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1 cucharada de aminos de coco (opcional)
- Sal marina, al gusto (opcional)
También puedes usar como alternativa la receta de salsa de queso nacho del blog.
Preparación
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Precalienta el horno a 425 °F. Forra una bandeja grande con papel de horno. Para hacer las patatas, coloca las patatas sin cocinar en un bol grande y añade el pimentón, el orégano seco y la sal marina. Mezcla hasta que queden bien cubiertas.
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Coloca las patatas en una sola capa sobre la bandeja y hornea durante 30-35 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción, hasta que estén crujientes y doradas por ambos lados.
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Para hacer la salsa de queso, pon la leche de almendras sin azúcar, el almidón de arrurruz, la cebolla en polvo, el ajo en polvo, el pimentón, la cúrcuma, el zumo de limón, los aminos de coco (si los usas) y la sal marina (si la usas) en un cazo pequeño. Remueve con un batidor hasta que quede homogéneo.
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Pon el cazo a fuego medio-alto y lleva a ebullición. Baja el fuego a un hervor suave y cocina, removiendo a menudo, hasta que la mezcla espese, unos 1-2 minutos. Retira del fuego.
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Prueba y ajusta la sazón. Añade un poco más de leche de almendras si quieres una salsa más ligera.
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Para servir, coloca las patatas en una fuente y cúbrelas con el chili. Rocía con la salsa de queso y decora con el perejil picado. Sirve inmediatamente.
Raciones: 2


