Las coles de Bruselas están cargadas de nutrición. Son maravillosas para las articulaciones y ayudan con la osteoporosis. Las coles de Bruselas ayudan a bajar el colesterol malo, aumentar el colesterol bueno, purificar el hígado y otros órganos densos tipo esponja como el bazo. También ayudan a purificar la sangre.
Un alimento supremo para limpiar el hígado
Como alimento supremo para limpiar el hígado, las coles de Bruselas aportan una amplia variedad de compuestos químicos y fitoquímicos. Los compuestos de azufre que se encuentran específicamente en las coles de Bruselas son diferentes de los de cualquier otro alimento de la familia de las crucíferas, ya que derivan del gran tallo madre sobre el que crecen los pequeños brotes. Este es uno de los azufres más potentes y beneficiosos para el hígado; tiene la capacidad de ayudar a aflojar células prisión endurecidas de venenos y toxinas heredadas problemáticas.
El azufre de las coles de Bruselas tiene una habilidad distinta a la de cualquier otro: adherirse a cada veneno y escoltarlo de forma segura fuera del hígado, ya sea a través de los riñones, el conducto biliar o el tracto intestinal, permaneciendo unido todo el camino hasta que el problemático abandona el cuerpo. Es una rareza entre los alimentos.
Cómo usarlas
Las coles de Bruselas crudas se pueden licuar en zumo, o probarlas ralladas o cortadas en láminas finas en ensaladas. También puedes disfrutarlas al vapor, en salteados y en sopas. También se pueden comer al horno, aunque comerlas crudas o al vapor ofrecerá la mayor cantidad de beneficios.


