Los cranberries son muy conocidos por su profundo papel antiséptico a la hora de curar las infecciones del tracto urinario y las infecciones por levaduras. Ese poder viene de la capacidad de los cranberries para combatir la bacteria Streptococcus, porque la mayoría de las veces lo que hay detrás de estas afecciones son infecciones crónicas por estreptococo. (Aunque en las infecciones por levaduras el origen del problema se diagnostica erróneamente como fúngico, en realidad la levadura es secundaria). Y eso es lo mínimo que hacen estas pequeñas y poderosas bayas. De todos los alimentos que hay en la mesa el día de Acción de Gracias, ese plato de cranberries es, con diferencia, el más nutritivo. Incluso si tu salsa de cranberry es de lata y está saturada de jarabe, el factor medicinal de los cranberries supera los inconvenientes de los ingredientes añadidos.
Los cranberries son uno de los alimentos definitivos para revertir la enfermedad de la vesícula biliar. Si tienes cálculos biliares, no hay nada más potente para disolverlos. Los cranberries son también uno de los limpiadores de hígado más potentes que existen, y resultan extremadamente útiles cuando intentas expulsar cálculos renales con facilidad. Incluso pueden desprender la acumulación de cerumen y ayudar a recuperar la audición.
Y no solo eso: los cranberries son ricos en antioxidantes (como las antocianinas) que ayudan a curar la enfermedad cardiovascular y la arteriosclerosis. También contienen compuestos fitoestrógenos que desarman los estrógenos invasores procedentes de fuentes externas como los plásticos, los contaminantes ambientales, los pesticidas y otros químicos sintéticos. Los cranberries destruyen estas hormonas tóxicas responsables de tantos problemas de salud de la mujer.
Repletos de compuestos y agentes que extraen la radiación de tu cuerpo, de aminoácidos que protegen el tejido conectivo, de enzimas que desintoxican específicamente tus órganos y de más de 50 oligoelementos para cubrir deficiencias que quizá ni sabes que tienes, los cranberries también contienen compuestos antiproliferativos que ayudan a detener el crecimiento de bacterias, virus y cualquier otra cosa dañina que pueda estar creciendo dentro de ti. Al mismo tiempo, los cranberries ofrecen una potente ayuda contra el estrés en tus momentos de necesidad.
Y si estás intentando perder peso, los cranberries son otro de tus aliados más fuertes. Tomar un bol de cranberries al día suprimirá tu apetito y te ayudará a deshacerte de esos kilos de más.
Afecciones
Si tienes alguna de las siguientes afecciones, prueba a incorporar los cranberries a tu vida:
- Alergias estacionales
- Migrañas
- Hernia de hiato
- Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)
- Hipertensión
- Cáncer de cuello uterino
- Infecciones por levaduras
- Síndrome del túnel carpiano
- Arteriosclerosis
- Enfermedad cardiovascular
- Aborto espontáneo
- Leucemia
- Cáncer de ovario
- Infección por Streptococcus
- Infecciones de vejiga
- Obesidad
- Neumonía (todas las variedades)
- Conjuntivitis
- Insuficiencia renal
- Infecciones por estafilococo
- Enfermedad de la vesícula biliar
- Cálculos biliares
- Infecciones renales
- Cálculos renales
- Anemia
- Ansiedad
- Herpes zóster
- Diabetes
- Gota
- HHV-6
- Citomegalovirus (CMV)
- Nódulos
- Enfermedad de Lyme
Síntomas
Si tienes alguno de los siguientes síntomas, prueba a incorporar los cranberries a tu vida:
- Pérdida de memoria
- Calambres musculares
- Morderse las uñas
- Hipotiroidismo
- Síntomas del síndrome premenstrual (SPM)
- Aumento de peso
- Hinchazón
- Flatulencia
- Dispepsia
- Ictericia
- Manía
- Confusión
- Sangrado vaginal intermitente
- Temblores
- Pérdida de audición
- Calcificaciones
- Moratones
- Antojos
- Mareos
- Acumulación de cerumen
- Ampollas
- Hipertiroidismo
- Inflamación
- Visión borrosa
- Nerviosismo
- Dolor de pies
- Tejido cicatricial
Apoyo emocional
Los cranberries favorecen un carácter alegre. Siempre que te sientas con la mente nublada a nivel emocional —sin claridad sobre qué decisiones tomar, confundido sobre tu dirección en la vida—, comer cranberries puede iluminar tu camino. Cuando la desorganización te abruma, condiciona cómo te ven los demás y te entorpece el camino, los cranberries (que crecen de una forma muy ordenada) pueden ayudarte a ordenar los asuntos y a seguir adelante.
Los cranberries también ayudan cuando las neuronas y los receptores están atrapados en un patrón de crítica. Tanto si criticas demasiado a los demás como si eres tú quien recibe la reprobación, los cranberries te ayudarán. El consumo regular de cranberries puede aliviar los sentimientos de rechazo y humillación. Y si alguna vez experimentas una sensación de alienación, los cranberries pueden ayudarte a cambiar de rumbo y a reconectarte con la comunidad.
Lección espiritual
Conforme nos instalamos en la vida adulta, aprendemos que no siempre es seguro salir a jugar. A veces la responsabilidad exige toda nuestra atención y nuestra seriedad, o estamos en compañía que se aprovechará de nosotros si nos abrimos y exponemos nuestro verdadero yo. De manera muy parecida, la vid del cranberry tiene el instinto de mantenerse pegada al suelo, protegiéndose del frío y del viento. Puede ser difícil incluso ver las pequeñas bayas rojas cuando está en este modo de autoprotección.
A veces nos quedamos atrapados en esta mentalidad, con miedo de que tomarnos un momento para disfrutar nos haga vulnerables y signifique que no estamos trabajando lo suficiente. Sin embargo, crecer no significa que debamos reprimir nuestra alegría todo el tiempo. La alegría es esencial para lo que somos. Igual que la planta del cranberry aprovecha los momentos cálidos y soleados de la temporada de maduración para animarse, jugar con el viento y deslumbrar bajo la luz, nosotros podemos aprender a reconocer los momentos en los que es seguro para nosotros expresar nuestra verdadera vitalidad, esencia y gloria. Tenemos nuestros días para levantarnos y brillar, para bailar bajo el sol. Es solo cuestión de equilibrio, y no hay mejor maestro en este tema que el cranberry.
Consejos
- Los cranberries congelados pueden ser una gran forma de hacerte con esta fruta. Prueba a cocinarlos en tu avena o a incorporarlos a los batidos.
- Si no haces tu propio zumo de cranberry fresco, busca un zumo elaborado 100 % a partir de cranberries, sin azúcares añadidos, conservantes ni otros aditivos.
- Si no te gusta la naturaleza ácida de los cranberries, cómelos con un puñado de nueces.
- Si los cranberries no te gustan nada, eso no significa que no puedan ayudarte. Una vez a la semana, deja un bol de cranberries en tu casa. Solo con tenerlos sobre la encimera de la cocina a la vista te ayudará (a ti y a cualquiera que pase por allí) a recibir sus beneficios emocionales, ya que las propiedades de las bayas entrarán en ti de forma metafísica. Y si dedicas un momento cada día a tocar los cranberries, pasándoles los dedos por encima o sosteniendo unos cuantos en la palma de la mano, también recibirás los beneficios físicos de la fruta.
Relish crudo de cranberries
Cuando piensas en los cranberries, puede que imagines una masa gelatinosa en la mesa de la cena de Acción de Gracias. Este relish crudo de cranberries no tiene nada de aburrido. Los cranberries frescos se pican con trocitos de manzana, naranja y azúcar de coco que compensan la acidez natural de los cranberries. Esta sencilla guarnición acompaña de maravilla cualquier comida festiva, o es perfecta sobre una ensalada en cualquier momento.
Ingredientes
- 1 taza de cranberries
- 2 tazas de manzana cortada en dados gruesos
- 1/2 taza de gajos de naranja
- 1/4 de cucharadita de ralladura de naranja
- 4 cucharadas de azúcar de coco
- 3 hojas de menta
Preparación
- Procesa todos los ingredientes con pulsos en un procesador de alimentos hasta que queden mezclados de forma gruesa.
- Guárdalo en la nevera al menos 30 minutos antes de servir.
Rinde de 2 a 4 raciones.


