Aunque los dátiles son un snack perfecto y fácil por sí solos, estos dátiles rellenos de manzana y canela llevan el picoteo a otro nivel de delicia. Acompaña los con palitos de apio y rodajas de pepino para conseguir un snack dulce, salado e hidratante.
Apoyo curativo de los ingredientes clave
Dátiles: el tracto intestinal acumula mucosidad debido a la baja producción de ácido clorhídrico y de bilis, y eso puede ralentizar la absorción de nutrientes hacia el torrente sanguíneo. Los dátiles expulsan y eliminan la mucosidad del colon, sobre todo la producida por patógenos como bacterias y hongos. Los azúcares de los dátiles alimentan al hígado; son una gran fuente de glucosa para la recuperación y la restauración, y permiten al hígado maximizar sus más de 2.000 funciones químicas.
Manzanas: aportan agua viva que apoya la capacidad de hidratación del hígado, de modo que este puede almacenar el agua y liberarla después de nuevo al torrente sanguíneo cuando aparece la deshidratación o el síndrome de sangre sucia. Los ácidos de la fruta de la manzana ayudan a limpiar el hígado al dispersar las películas tóxicas que se acumulan dentro de sus reservas. Las manzanas dejan sin alimento a las bacterias, las levaduras, el moho y otros hongos, y los virus del tracto intestinal y del hígado.
Ingredientes
- 1 manzana
- 1/2 cucharadita de canela
- 6 dátiles medjool
Preparación
- Corta la manzana en gajos finos, retirando el corazón y las semillas.
- Coloca los gajos planos sobre un plato o una fuente y espolvoréalos con la canela.
- Haz una incisión en un lado del dátil y retira el hueso.
- Abre el dátil y coloca un gajo de manzana con canela en el centro.
- Repite con el resto de los dátiles y sirve.
Rinde 2 porciones.


