Si te preocupa regular tu azúcar en sangre, recurre al kiwi como apoyo. El kiwi es un alimento extraordinario para la diabetes, la hipoglucemia y la hiperglucemia. Tanto si tus niveles de azúcar en sangre están demasiado bajos como si están demasiado altos, comer esta fruta te devuelve al centro y, al mismo tiempo, reduce la grasa en el torrente sanguíneo. Los niveles desequilibrados de azúcar en sangre también suelen ir ligados a los cambios de humor, el TOC, la depresión y la dificultad para controlar las emociones. El kiwi es el compañero definitivo en estas situaciones, porque ofrece una fuente de azúcar de alta calidad, es decir, glucosa biodisponible y valiosa para alimentar las neuronas de tu cerebro y aliviar tu malestar. El kiwi es un alimento extraordinario como ayuda frente al estrés.
Con más de 40 oligoelementos, el kiwi es una excelente fuente de nutrición. El kiwi también posee una vitamina C potente que está unida a isotiocianatos y antocianinas; este compuesto actúa en congruencia con los compuestos de ácido fenólico de las semillas del kiwi para eliminar la radiación del cuerpo e inhibir los virus.
El kiwi también es fantástico para ayudar a aliviar los trastornos y las molestias digestivas, incluidos el reflujo ácido, el esófago de Barrett, los gases, el dolor abdominal y la hinchazón, afecciones y síntomas que a menudo están relacionados con niveles bajos de ácido clorhídrico en el estómago. La plétora de aminoácidos del kiwi (incluidos la serina, la leucina y la lisina) eleva esos niveles de ácido clorhídrico para ofrecer un alivio bienvenido. Además, los aminoácidos están unidos a enzimas y coenzimas, lo que ayuda a fortalecer aún más el sistema digestivo, de modo que puede mantener a raya a las bacterias improductivas, los virus, los parásitos, las levaduras, el moho y otros hongos disruptivos.
Condiciones
Si tienes alguna de las siguientes condiciones, prueba a incorporar el kiwi a tu vida:
- Bursitis de rodilla, gota, artritis reumatoide (RA), síndrome de Sjögren, lupus sistémico, pie de atleta, prostatitis, fatiga suprarrenal, esófago de Barrett, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), depresión, prolapso de la válvula mitral, bronquitis crónica, diabetes, hipoglucemia, hiperglucemia, endometriosis, autismo, trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH), intoxicación por Salmonella, ictericia, virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), infección por H. pylori, infecciones oculares, sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO), sepsis, neuropatía
Síntomas
Si tienes alguno de los siguientes síntomas, prueba a incorporar el kiwi a tu vida:
- Picor anal, eructos, hinchazón, dolor abdominal, reflujo ácido, gastritis, estreñimiento, flatulencia, sangre en la orina, diarrea, problemas en la lengua, zumbidos o pitidos en los oídos, cambios de humor, nervios pinzados, caspa, fatiga, convulsiones, inflamación del apéndice, dolor en la articulación sacroilíaca, hormigueo, palpitaciones, inflamación de los nervios, pérdida de libido, cortisol bajo, cortisol alto, inflamación de las articulaciones, ácido clorhídrico bajo, espasmos intestinales, bazo inflamado, inflamación, retención de líquidos, heces blandas crónicas
Apoyo emocional
Ofrece kiwis a un amigo o a un ser querido al que desearías ver más agradecido y considerado. Y cuando intentas sacar esas cualidades de ti mismo, el kiwi es una herramienta a la que recurrir. Cuando estés tratando con alguien cuyos cambios de humor son impredecibles y problemáticos, lleva unos cuantos kiwis para que los dos picoteéis algo. Si eres el único que los come, igualmente servirás a la situación, porque los kiwis alimentarán tu entusiasmo y tu vitalidad para ayudar a influir en las emociones de tu compañero de trabajo y anularlas.
Lección espiritual
Es fácil dejarnos atrapar por nuestra vida diaria. Nos ponemos anteojeras que bloquean una sensación más amplia de lo que nos rodea, nos alejamos de una verdadera noción de quiénes somos, y nuestros mundos se vuelven superficiales. El kiwi contrarresta todo eso.
La próxima vez que cortes un kiwi por la mitad, estudia lo que ves dentro. ¡Es como mirar una imagen del espacio exterior! Durante su crecimiento, una vid madre de kiwi (la vid femenina que da la fruta) canaliza la energía del universo y deposita una instantánea de nuestro entorno más amplio en cada kiwi que crece. Ningún otro alimento contiene una imagen milagrosa de las estrellas, los planetas, los misterios y los milagros del mundo, del cual nuestra tierra es solo una pequeña parte.
Medita en esto cuando disfrutes de los kiwis. Esta fruta de apariencia externa humilde que se abre para revelar una galaxia también nos abre a nosotros. De forma consciente y subconsciente, podemos desconectarnos de las molestias que nos mantienen hundidos y cerrados. Podemos recordar la inmensidad del universo, las profundidades que nosotros mismos contenemos, y sacudirnos para salir de la superficialidad de nuestra vida diaria, de modo que podamos encontrar nuestro propósito y conectar con los secretos de la existencia.
Consejos
- Para sentir el efecto completo de lo que esta fruta puede hacer por ti, come kiwi tres veces al día durante una semana. Piénsalo como un suplemento emocional, físico y espiritual, tomando uno a las 9 de la mañana, otro a mediodía y otro a las 3 de la tarde. Durante esos siete días, escribe en un diario los cambios que se produzcan: las diferencias que sientes, las epifanías y todas las demás revelaciones.
- Guarda tus kiwis en un bol en tu mesita de noche. Esto potenciará los aspectos emocionales que el kiwi puede transmitirte. Dormir junto a las frutas que van madurando las conectará íntimamente con tu ser, profundizando sus efectos en todos los niveles para que puedan darte los resultados más transformadores.
Brochetas de kiwi con salsa de fresa y dátil
Estas preciosas brochetas de kiwi son fáciles de preparar y triunfan tanto entre niños como entre adultos. Son divertidas, festivas y perfectas para cualquier ocasión. La salsa de fresa y dátil es la manera perfecta de llevar la dulzura impecable de este bonito aperitivo a otro nivel.
Ingredientes
- 6 kiwis
- 1 mango, en cubos
- 1 taza de frambuesas
- 1 taza de fresas
- 1 taza de dátiles, sin hueso
- 8 brochetas de madera
Preparación
- Pela y corta los kiwis en rodajas.
- Coloca las rodajas de kiwi, los cubos de mango y las frambuesas en las brochetas como prefieras.
- Para la salsa, pon las fresas y los dátiles en una licuadora y tritura hasta obtener una textura suave.
Rinde de 2 a 4 porciones


