Beneficios
Comer ciruelas con regularidad puede aportar beneficios como mejorar la visión, una piel más sana, un buen funcionamiento del cerebro, un tracto digestivo regulado, menos inflamación, resistencia frente a los resfriados y las infecciones y un metabolismo mejorado. Las ciruelas son especialmente buenas para los trastornos digestivos como el SII, la gastritis y el estreñimiento. El magnesio de las ciruelas actúa como un tranquilizante natural que puede calmar tus nervios y también funciona como catalizador para restablecer tu sueño REM natural.
Las espinacas crean un entorno alcalino en el cuerpo y aportan micronutrientes altamente absorbibles al sistema nervioso. También se adhieren y eliminan los desechos víricos de aspecto gelatinoso del hígado que pueden contribuir a esos aumentos de peso misteriosos y a esas palpitaciones misteriosas. Son especialmente buenas para rejuvenecer la piel y ayudar a revertir afecciones como el eccema y la psoriasis.
Los frutos secos (especialmente las nueces, las nueces de Brasil, las almendras y los anacardos) contienen oligoelementos importantes como el zinc, el selenio y el manganeso. Las almendras, en concreto, fortalecen los nervios y los huesos.
Ingredientes
- 5 ciruelas maduras y blandas, cortadas en láminas finas (o sustitúyelas por otra fruta como pera, albaricoques, fresas o melocotones)
- 4 tazas de espinacas baby
- 1/2 taza de albahaca fresca, solo las hojas
- 2,5 cucharadas de jugo de limón
- 1/2 cucharadita de ralladura de limón
- 2,5 cucharadas de jugo de naranja
- 1/2 cucharadita de ralladura de naranja
- Sal marina y pimienta, al gusto
- 1/4 taza de almendras laminadas
Preparación
- Coloca las ciruelas, las espinacas baby y la albahaca en un bol. Añade el jugo y la ralladura de limón, el jugo y la ralladura de naranja, la sal marina y la pimienta, y mezcla bien.
- Pasa la ensalada a los cuencos de servir y cubre con las almendras laminadas. Sirve inmediatamente.
Rinde: 2 raciones


