La rúcula y la nectarina son una pareja perfecta en esta ensalada fresca y jugosa. Con el punto justo de picante de la rúcula y el crujiente de los pistachos y la lechuga romaine, es una de esas ensaladas que acabarás preparando una y otra vez.
Ingredientes
- 4 tazas de rúcula
- 2 cabezas pequeñas de lechuga romaine, picadas
- 3 nectarinas, en rodajas finas
- 1 cda de tomillo, solo las hojas
- 3 cdas de zumo de limón
- Sal marina y pimienta, al gusto
- 3 cdas de pistachos, sin cáscara y picados groseramente
Preparación
- Coloca la rúcula, la lechuga romaine, la nectarina y el tomillo en un bol de mezcla.
- Añade el zumo de limón, la sal marina y la pimienta y remueve con suavidad.
- Disponla en una fuente o en un plato y corona con los pistachos picados. Sirve inmediatamente.
Rinde: 2 raciones
Beneficios
Como explico en mi libro superventas, Thyroid Healing: «la rúcula reduce nódulos, tumores y quistes en la tiroides (tanto cancerosos como benignos) y ayuda a prevenir desde el principio el cáncer de tiroides relacionado con el virus de Epstein-Barr. Los compuestos fitoquímicos de la rúcula entran en la tiroides y rejuvenecen el tejido mientras reducen el tejido cicatricial tiroideo. Estos compuestos también expulsan los viejos almacenes de medicación tiroidea del hígado.
La lechuga (sobre todo la de hoja mantequilla y la romaine) estimula la acción peristáltica del tracto intestinal y ayuda a limpiar el EBV del hígado y del sistema linfático. Estas lechugas también limpian la sangre y la construyen. Además, contienen sales de oligoelementos que apoyan las glándulas suprarrenales, lo que en última instancia apoya la tiroides».
El betacaroteno de las nectarinas es beneficioso para los problemas reproductivos, la vista, la salud bucodental, las afecciones respiratorias, el desarrollo óseo y el sistema inmunitario. El alto contenido en fibra de las nectarinas las hace ideales para los problemas digestivos y el estreñimiento, y su alto contenido en agua ayuda a hidratar el cuerpo a un nivel celular profundo.


