Solemos olvidarnos de la vitamina C salvo cuando intentamos combatir un resfriado. Aunque hemos leído en los libros de historia sobre los marineros que contraían escorbuto en los largos viajes sin fruta fresca —así que conocemos el concepto de deficiencia de vitamina C—, esta se desplaza a esas partes de la mente donde guardamos la información sobre el DDT, el mercurio y otros peligros que creemos firmemente superados. La verdad es que la deficiencia de vitamina C sigue siendo una realidad hoy en día, y puede contribuir a casi cualquier enfermedad. La vitamina C es una parte fundamental de cómo sobrevivimos aquí en la Tierra, y por eso quieres tener escaramujos en tu vida. La vitamina C del escaramujo es la forma más bioidéntica y biodisponible de vitamina C que existe, es decir, la forma más aprovechable para nuestro cuerpo. Además, la vitamina C del escaramujo tiene el poder de transformar otra vitamina C que se encuentre en el organismo procedente de otros alimentos que comas en algo más grande y mejor, y por eso tomar una vitamina C enriquecida con escaramujo o beber té de escaramujo si estás tomando vitamina C ayuda a maximizar su potencia. La vitamina C es antiinflamatoria (y la del escaramujo lo es más que la de cualquier otra fuente); ayuda a aumentar el recuento de glóbulos blancos de la sangre fortaleciendo nuestros neutrófilos, eosinófilos, basófilos y macrófagos; y en general refuerza el sistema inmunitario contra virus, bacterias, levaduras, moho y otros hongos indeseados.
Los escaramujos son un catalizador especialmente útil para combatir prácticamente cualquier tipo de infección. Cuando un virus como el Epstein-Barr está activo en el cuerpo, a menudo libera neurotoxinas y dermatoxinas dañinas y, en el proceso, se forma una sustancia gelatinosa llamada biofilm a partir de los desechos del virus. Este biofilm no solo actúa como una placa de Petri para microorganismos improductivos como las bacterias del cuerpo, sino que también puede obstruir el funcionamiento de órganos críticos. El hígado actúa como una esponja, absorbiendo este biofilm en un esfuerzo por proteger el cuerpo; sin embargo, el biofilm puede desprenderse y pasar a la sangre y, entonces, como el corazón extrae gran parte de su sangre del hígado, este residuo gelatinoso y pegajoso puede quedar atrapado en válvulas cardiacas como la mitral. Esta es una causa oculta de palpitaciones misteriosas, taquicardia, fibrilación auricular y arritmia. La vitamina C del escaramujo puede evitar que esto ocurra. Tiene un efecto disolvente sobre el biofilm, ayuda a descomponer sus depósitos y, en última instancia, alivia a la persona que sufre latidos irregulares.
Los escaramujos son increíbles para aliviar las infecciones urinarias —mucho más potentes en esa tarea que los arándanos— y para sanar afecciones de la piel. También tienen una proporción de antioxidantes mayor que la mayoría de los alimentos curativos, y contienen una amplia variedad de antioxidantes (muchos de los cuales aún no se han descubierto) además de vitamina C. Las raíces de las rosas se adentran en el suelo más que las de muchos otros arbustos. Gracias a la profundidad que alcanzan, pueden abrirse camino en la arcilla y el limo, y extraer casi todo tipo de minerales, incluida la sílice, fundamental. Incluso cuando cultivas rosas en tu jardín, los escaramujos resultantes siguen siendo un alimento silvestre. Los injertos, la hibridación y el cultivo no pueden quitarle lo silvestre a la rosa: estos poderes nunca flaquean.
Afecciones
Si tienes alguna de las siguientes afecciones, prueba a incorporar el escaramujo a tu vida:
Infecciones de oído, problemas dentales, enfermedad de las encías, abscesos en las encías, infecciones del tracto urinario (ITU) como infecciones de vejiga e infecciones de riñón, diverticulitis, diverticulosis, sobrecrecimiento bacteriano del intestino delgado (SIBO), laringitis, taquicardia, fibrilación auricular, resfriados, gripe, infecciones sinusales, acné, vitíligo, infecciones cutáneas, infecciones por estafilococo, faringitis estreptocócica, orzuelos, infecciones oculares, MRSA, hongos en las uñas de los pies y de las manos, fatiga suprarrenal, herpes simple 2 (HSV-2), todas las enfermedades y trastornos autoinmunes, bronquitis crónica, síndrome de fatiga crónica (SFC), hemorroides, artritis psoriásica, infecciones bacterianas internas, trastornos convulsivos, diabetes.
Síntomas
Si tienes alguno de los siguientes síntomas, prueba a incorporar el escaramujo a tu vida:
Dolor de garganta, aftas, palpitaciones, hígado estancado, hígado lento, estreñimiento, erupciones cutáneas, exceso de moco, fiebre, todos los síntomas neurológicos (incluidos hormigueos, entumecimiento, espasmos, arritmia, bazo agrandado, tics, dolor nervioso y opresión en el pecho), visión borrosa, hombro congelado, sofocos, ampollas, dolor corporal, picor en la piel, abatimiento, lesiones cerebrales, deficiencias minerales, tos, mareos, zumbido o pitido en los oídos, piel seca, sequedad ocular, malestar general, dolor de cuello, nerviosismo, dolor de hombro.
Apoyo emocional
¿Alguna vez has sentido que alguien te la tenía jurada? ¿Como si estuvieras bajo un ataque psíquico? ¿Las opiniones negativas de los demás afectan a tu estado mental? Los escaramujos son fundamentales para protegerte de este tipo de mala voluntad. Ya sea que a la gente le moleste que sigas enfoques naturales (como el parto natural o la lactancia prolongada), que pongas límites claros en el trabajo o que sigas tu conciencia cuando preferirían que comprometieras tu moral, incorpora los escaramujos para bloquear a los detractores y poder seguir tu camino.
Lección espiritual
La belleza efímera de las rosas recibe mucha atención. ¿Y cuando caen los pétalos? No es motivo de melancolía ni de reflexionar sobre cómo estamos a merced del tiempo: es motivo de celebración. Esa flor grande, vistosa y fragante era solo la invitación; la fiesta empieza de verdad cuando la rosa se marchita y el fruto de la flor, el escaramujo, comienza a madurar. Lo mismo ocurre con las personas. Cumplir años no es razón para lamentarse: nuestros años jóvenes son solo el principio. A medida que envejecemos y nuestra experiencia crece, ganamos nuestro verdadero valor: una sabiduría fructífera que podemos compartir y usar para nutrirnos unos a otros. ¿Qué más cosas de tu vida estás dando por terminadas cuando, en realidad, son un comienzo?
Consejos
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El escaramujo es el alma de la rosa. Antes de preparar el té de escaramujo, deja la ración de escaramujos secos que vas a usar al sol durante cinco minutos (no más). Esto activará su recuerdo más poderoso: el de mecerse en el viento y bañarse de sol en un perfecto día de agosto, lo que realza el alma de la rosa para que pueda transmitirte su máxima potencia.
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Una vez hecho el té, añade un chorrito de limón y un poco de miel cruda para que el contenido de vitamina C esté muy activo.
Té helado de escaramujo y naranja
Cuando tengas un momento libre para relajarte, pon tu mente en los escaramujos y prepara una tanda de este té helado dulce, ligero y refrescante. Mientras te tomas tu tiempo para disfrutarlo a solas o en compañía, saborea los beneficios de la bebida y el simple placer de nutrirte.
Ingredientes
- 2 cucharaditas de escaramujos secos
- 1/2 taza de jugo de naranja
Preparación
- Hierve 2 tazas de agua. Pon los escaramujos en infusión en 1 1/2 tazas de agua durante 5 minutos o más.*
- Coloca el té en el refrigerador para que se enfríe. Cuando esté frío, añade 1/2 taza de jugo de naranja. Sirve sobre hielo y ¡disfruta!
* Si deseas un té más fuerte y medicinal, usa 2 cucharaditas hasta 1 cucharada de la mezcla por ración.
Rinde 2 tazas


