El ajo es un alimento curativo increíble. Elimina los virus y las bacterias que están detrás de incontables enfermedades crónicas, síntomas y afecciones, y ayuda a arrastrar los desechos tóxicos virales y bacterianos fuera del sistema linfático.
El ajo también fortalece el sistema inmunitario. Los compuestos fitoquímicos del ajo se filtran a través de las paredes del tracto intestinal hacia los vasos sanguíneos que suben por la vena porta hepática hasta el hígado. El sistema inmunitario del hígado recibe estos compuestos con los brazos abiertos porque sabe que son como un ejército de relevo que llega para que el sistema inmunitario pueda tomarse un respiro y retirarse a reunir fuerzas, y así poder luchar contra los patógenos.
Cómo consumir el ajo
Hay muchas formas de disfrutar del ajo. La mejor manera de consumirlo para obtener el máximo beneficio curativo es comerlo crudo. El ajo crudo se puede cortar muy fino, picar o prensar con un prensaajos y espolvorear por encima de cualquier comida salada. Aunque el ajo crudo es lo mejor, el ajo también puede ofrecer beneficios cuando se cocina en caldos, sopas, al vapor y salteado.
Formas de consumir el ajo
- Picado sobre ensaladas o platos de verduras cocidas
- Licuado o mezclado en aderezos para ensaladas
- En dips como guacamole fresco, salsa y hummus
- En caldos y sopas como el Medical Medium Healing Broth
- Picado sobre fideos de pepino o de calabacín
- En la Medical Medium Spinach Soup
- En los Medical Medium Turmeric Ginger Shots o en un zumo o jugo fresco
- Picado sobre Potato Bruschetta, patatas fritas al horno, patatas asadas o cualquiera de tus otras recetas curativas favoritas con patata
Puedes encontrar estas recetas y muchas más con ajo en el blog de MedicalMedium.com.


