Intentaré explicarlo todo lo que pueda, porque en su mayor parte es inexplicable.
Mi historia
Tengo mucho trauma del alma y del espíritu, y también trauma psicológico, además de síntomas físicos de ELA y otros síntomas… Estuve enferma durante años y ahora estoy sanando gracias a la información de MM.
El día de la explosión de luz
El día de la explosión de luz no fue fácil para mí. Los síntomas empeoraron, la parte emocional empeoró muchísimo (durante semanas tuve pensamientos acelerados y estuve en una pelea con un familiar, lo que supuso un estrés tremendo para mi cuerpo, mi mente y mis suprarrenales). Durante semanas tuve una gripe fuerte y los ganglios del cuello inflamados. Como siempre, todo se fue acumulando una cosa encima de otra.
Cuando Anthony empezó a hablar
Cuando Anthony empezó a hablar sentí como si estuviera sentado a mi lado, sujetándome la mano, diciéndome: te conozco, conozco tu historia y te veo. También sentí la presencia del Espíritu. No puedo explicarlo, pero estoy segura de que muchas personas pueden identificarse con esta experiencia divina que ocurrió ayer. Sabía que el Espíritu de Compasión me veía y sabía que él tenía algo que nadie había tenido nunca para mí: compasión. ¡Fui vista! ¡Fui escuchada! ¡No estaba sola! Fui amada, comprendida y cuidada.
Algo pasó, algo se movió, y me cayeron las lágrimas y no podía parar. No eran lágrimas de sufrimiento, eran lágrimas de… todo… de todas las emociones. Es como si viera mi vida pasar ante mis ojos y sentí mucha pena y un amor muy profundo por mí misma. Quería soltar. Ni siquiera es que lo quisiera: estaba ocurriendo automáticamente.
Cuando la Luz pasó a través de mí
Cuando la luz pasó a través de mí la primera vez, sentí algo, pero a nivel espiritual, del alma. Las siguientes veces lo sentí en el cuello y el pecho. Sabía que estaba bloqueada. Siempre lo estuve. La última vez que llegó la Luz sentí como si un ángel me abrazara. Sentí como si trozos de mi alma se volvieran a unir, sentí luz en las manos. Necesitaba que estuviera en mis manos. Lo pedí. Cuando me levanté de la cama me sentía un poco sedada… un poco ebria, pero no de mala manera, supongo. Me sentía ligera y me sentía pura. Sabía que mi cuerpo y mi alma habían recibido una sanación profunda. Dormí bien.
La mañana siguiente
A la mañana siguiente me desperté y mis manos estaban mejor, los síntomas se redujeron. Los ganglios inflamados que tenía desde hacía 2 semanas desaparecieron. El dolor de garganta severo que tenía desde hacía semanas desapareció y, sobre todo, el diálogo mental incesante y el trauma emocional se desvanecieron. Además, siento que cierta energía negativa que me perseguía se limpió; quizá era karma, quizá eran demonios, quizá solo energía. Daba igual. Se había ido. La Luz lo limpió todo. Siento que he vuelto a nacer.
Agradecimiento eterno
Estoy tan agradecida a Anthony y al Espíritu que las palabras no lo pueden describir. ¡Eternamente agradecida! ¡Eternamente en mi corazón! ¡Light Warrior para siempre! Anthony, Espíritu, me devolvisteis mi vida. Me devolvisteis mi confianza y, sobre todo, ¡¡¡mi alma!!! ¡¡¡GRACIAS!!!! ¡Corazón de Luz!


