Esta versión tan original de los hash browns te da una forma divertida de disfrutar de un clásico de la infancia mientras permites que tu hígado y tu cuerpo sanen. Puedes servir estos hash browns solos o cubrirlos con tomate picado o una salsa de tomate fresca.
Beneficios
El ingrediente estrella de esta receta es la spaghetti squash, una variedad de calabaza de invierno. Cargadas de nutrientes que nuestro hígado puede almacenar fácilmente, las calabazas de invierno de todas las variedades son un alimento fantástico para incluir con regularidad. Son ricas en carotenoides que protegen el hígado.
Ingredientes
- 1/2 spaghetti squash grande (rinde unas 2 tazas cocida)
- 1 cucharadita de hierbas secas, como romero o tomillo
- Un puñado de cebolleta o perejil picado, para decorar
Preparación
- Precalienta el horno a 400°F/200°C.
- Retira las semillas de la spaghetti squash con una cuchara. Colócala con el lado cortado hacia abajo sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear y pínchala unas cuantas veces con un tenedor.
- Ásala en el horno durante 30 a 40 minutos, hasta que esté blanda. Deja que la calabaza se enfríe por completo.
- Cuando esté fría, usa un tenedor para sacar los hilos de «spaghetti» de la calabaza y colócalos en un bol. Añade las hierbas. Mezcla hasta que se integren.
- Forma la mezcla en tortitas y colócalas entre trozos de papel de cocina y escurre el exceso de humedad.
- Pon una sartén antiadherente cerámica a fuego medio-alto y añade los hash browns. Cocina hasta que se doren, unos 5 o 6 minutos por cada lado. Sirve inmediatamente con cebolleta o perejil picado.
Rinde 1 o 2 raciones.


