Los metales pesados tóxicos como el mercurio, el aluminio, el cobre, el cadmio, el plomo, el arsénico, el níquel, el cromo, la aleación y el acero son antagonistas ocultos que pueden encontrar su camino hacia nuestro cuerpo y causar estragos. Son uno de los Cuatro Implacables, un grupo de peligros a los que estamos expuestos y que amenazan nuestra salud y nuestro bienestar. Hablo de los Cuatro Implacables en profundidad en mi libro Life-Changing Foods: Save Yourself and the Ones You Love with the Hidden Healing Powers of Fruits & Vegetables. Si quieres sanar de una enfermedad o unos síntomas crónicos, eliminar los metales pesados de tu cuerpo y tu cerebro es un punto de partida increíble. A continuación comparto algunos de los síntomas que desencadenan los metales pesados, la historia de los metales pesados y un plan de desintoxicación de metales pesados.
Síntomas de la toxicidad por metales pesados
Los metales pesados pueden causar TDAH, TDA, autismo, depresión, TOC, trastornos del estado de ánimo, Alzheimer, problemas de concentración, de memoria y de enfoque, y mucho más. También pueden aumentar cualquier problema vírico o bacteriano que estés combatiendo. Por ejemplo, los metales pesados pueden servir de terreno abonado para el Streptococcus A o B, la E. coli, el C. difficile, el H. pylori y las células de levadura. Esto puede crear un sobrecrecimiento de múltiples bacterias en el intestino, dando lugar a una afección conocida como SIBO (sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado), que se caracteriza por hinchazón, dolor abdominal, diarrea, estreñimiento (o ambos), y puede provocar deficiencias de nutrientes. Además, cuando virus como el Epstein-Barr y el herpes zóster se alimentan de metales pesados tóxicos, esto puede producir síntomas como hormigueo, entumecimiento, fatiga, ansiedad, palpitaciones, zumbido de oídos, mareos y vértigo, así como dolor de cuello, dolor de rodilla, dolor de pies, dolor en la parte posterior de la cabeza y una variedad de otros dolores y molestias que a menudo se atribuyen a otras causas.
Es prácticamente imposible no ingerir cierta cantidad de estos metales pesados tóxicos en nuestra era moderna, así que es vital para nuestra salud sacarlos antes de que puedan causar más estragos en nuestra salud.
La historia de los metales pesados tóxicos
Puede resultar sorprendente saber que los metales pesados tóxicos han estado dentro de muchos de nosotros desde antes de que naciéramos. Los metales pesados con los que nacemos se transmiten a través de nuestra línea familiar y pueden tener hasta mil años de antigüedad. Aunque el mercurio estaba en la tierra mucho antes, no fue hasta hace dos o tres mil años que la gente empezó a minar mercurio y a recolectarlo para diversos usos. ¡La minería del mercurio es la razón por la que el mercurio que llevamos dentro puede tener hasta ochenta generaciones de antigüedad! A medida que este mercurio antiguo ha pasado de generación en generación, cada generación sucesiva se vuelve más intolerante al metal pesado tóxico.
Lamentablemente, son estos metales "antiguos", los que han estado al acecho en nuestro sistema durante períodos prolongados, los que representan la mayor amenaza. Por ejemplo, con el tiempo los metales pesados tóxicos pueden oxidarse, causando daño al tejido circundante y promoviendo la inflamación. Literalmente envenenan nuestro cuerpo y pueden infligir daño a prácticamente todos los sistemas y órganos, incluidos nuestro cerebro, hígado, sistema digestivo y otras partes de nuestro sistema nervioso. Los metales pesados tóxicos suponen una carga inmensa para nuestro sistema inmunitario, dejándonos vulnerables a una variedad de enfermedades, y también son una forma de neurotoxina (un veneno que altera la función nerviosa y confunde a tu sistema inmunitario) que puede dejar tu salud en un estado comprometido.
El devastador elixir de mercurio
Quizá te preguntes de dónde viene este mercurio heredado. Un ejemplo proviene de la moda de los elixires de mercurio que se administraban en las consultas médicas convencionales durante los siglos XVII y XVIII. Si ibas a un médico convencional por cualquier cosa, desde un dolor de estómago hasta una pierna rota, te daban un gran vaso de agua mezclada con mercurio. Este tónico era obligatorio al entrar en una consulta médica convencional, independientemente de tu edad o tu problema de salud. Los efectos fueron devastadores, y muchos pacientes perdieron a sus familias, su trabajo y su cordura. El mercurio no abandona nuestro cuerpo a menos que sepamos exactamente cómo desintoxicarlo de la manera correcta, así que los tóxicos elixires de mercurio que bebieron nuestros antepasados y antepasadas siguen afectando a las nuevas generaciones. Esta es solo una de las formas en que las personas estuvieron expuestas a este atroz metal pesado. Puede que te esté afectando, consciente o inconscientemente, algo de este mercurio antiguo y heredado, así que es importante tener las herramientas para desintoxicar el mercurio y otros metales pesados tóxicos de tu sistema.
Mercurio nuevo
En los últimos treinta años, nos hemos vuelto más intolerantes al mercurio que nunca, y no solo lidiamos con el mercurio heredado, sino también con el mercurio nuevo que entra en nuestro cuerpo por exposición ambiental. Actualmente, el mercurio está cayendo del cielo, está en nuestra agua, en nuestra comida, en los pesticidas y más. Aunque seas escéptico sobre tener mercurio heredado, lo más probable es que hayas estado en contacto con mercurio nuevo a lo largo de tu vida. ¿Alguna vez has comido una lata de atún? Quizá hayan rociado pesticidas dentro de tu casa o hayas vivido en un complejo de apartamentos muy fumigado. Estas son solo algunas formas en las que podrías haberte encontrado con este metal pesado tóxico.
Cómo actúa el mercurio
El mercurio se acumula en el cuerpo. Si tienes mercurio heredado o has estado expuesto a él a lo largo de tu vida, encontrará cualquier mercurio nuevo con el que entres en contacto y se juntará con él en tu sistema. Lamentablemente, el mercurio se vuelve más tóxico a medida que se acumula con el tiempo. Este fenómeno puede verse en el empeoramiento de los síntomas a lo largo de la vida de una persona, como un aumento del TOC, la ansiedad, la depresión o la pérdida de memoria.
La diversidad de los síntomas
La razón por la que las personas experimentan diferentes síntomas de metales pesados con distintos niveles de gravedad es que los metales pesados residen en zonas únicas del cerebro y del cuerpo de cada individuo. Una persona puede tener metales pesados en el lóbulo temporal izquierdo, mientras que otra puede tenerlos en una bolsa cerca de la glándula pituitaria. Además, cada persona tiene diferentes tipos de metales en su sistema. Estas mezclas únicas, que yo llamo aleaciones, se reflejan unas en otras causando problemas aún mayores. Por ejemplo, una persona puede tener un poco de mercurio, plomo, aluminio y cobre, mientras que otra puede tener un nivel alto de mercurio y solo un poco de aluminio. Esta es la razón por la que la depresión, la ansiedad y otros síntomas pueden verse tan diferentes en cada persona. Si añadimos la oxidación de los metales pesados y el fortalecimiento de los patógenos que se alimentan de estos metales, es fácil ver por qué estos metales suponen una amenaza tan grande para nuestra salud y crean una vasta variedad de síntomas confusos que ni el paciente ni el profesional de la salud entienden.
Por qué necesitamos sacar estos metales pesados
¿Por qué es esencial una desintoxicación de metales pesados para la salud y la vitalidad? Porque nuestros neurotransmisores están cortocircuitando, quemándose y siendo destruidos por los metales pesados tóxicos que provocan niebla mental, confusión, falta de motivación y muchos otros síntomas devastadores. Si tus emociones te desbordan con facilidad o las situaciones emocionales a menudo se te hacen demasiado difíciles de sobrellevar, es probable que los impulsos eléctricos de tu cuerpo estén chocando con los metales pesados y cortocircuitando. Aférrate a la verdad de que no estás loco. Estás completamente cuerdo y tienes metales pesados en tu sistema que están desencadenando estos problemas. Afortunadamente, puedes detener la corrosión y la oxidación de los metales pesados, sacar estos metales del cerebro, el hígado y otras zonas del cuerpo donde están causando problemas, y sanar tus neuronas, tus neurotransmisores y mucho más.
Desintoxicar los metales pesados tóxicos
Si estás experimentando algún síntoma relacionado con los metales pesados, sabe que no es porque tu cuerpo se esté atacando a sí mismo ni porque tengas genes "malos". Tú, como la mayoría de las personas hoy en día, probablemente tienes metales pesados en el cuerpo que necesitan salir. Hay cinco alimentos críticos que puedes consumir a diario para sacar los metales pesados: cilantro, arándanos silvestres, Spirulina, Barley Grass Juice Powder y dulse del Atlántico. Puedes encontrar mis marcas preferidas de estos alimentos aquí. Echa un vistazo al Heavy Metal Detox Smoothie, que incluye estos cinco alimentos que trabajan juntos para agarrar los metales y sacarlos por completo del cuerpo.
Aquí tienes un vistazo rápido a algunas de las propiedades de estos cinco alimentos:
- Spirulina: Esta alga comestible verdeazulada extrae los metales pesados de tu cerebro, tu sistema nervioso central y tu hígado, y absorbe los metales pesados extraídos por el Barley Grass Juice Powder. Toma 2 cucharaditas mezcladas en agua, agua de coco o zumo.
- Barley Grass Juice Powder: prepara el mercurio para su absorción completa por parte de la Spirulina. Esta hierba nutritiva tiene la capacidad de extraer metales pesados del bazo, el tracto intestinal, el páncreas, la tiroides y el sistema reproductor. Bebe 1-2 cucharaditas mezcladas en agua de coco o zumo.
- Cilantro: llega a lugares profundos y difíciles de alcanzar, extrayendo metales de tiempos pasados (¡así que es genial para ese mercurio heredado que llevas contigo!). Tritura una taza en un smoothie o zumo, o añádelo a una ensalada o al guacamole.
- Arándanos silvestres: extraen los metales pesados del tejido cerebral, sanando y reparando cualquier hueco creado por la oxidación cuando se eliminan los metales pesados. Es importante usar arándanos silvestres, ya que poseen fitonutrientes únicos con capacidades desintoxicantes especiales. Los potentes antioxidantes de los arándanos silvestres ayudan a revertir cualquier daño oxidativo que deje atrás la eliminación de metales pesados. Esto es especialmente importante para el tejido cerebral: de hecho, los arándanos silvestres son el alimento más potente para detener o, en algunos casos, revertir el Alzheimer y la demencia. Come al menos una taza al día. Nota: aunque los arándanos cultivados son nutritivos, carecen de la capacidad de atraer metales de los arándanos silvestres. Los arándanos silvestres se pueden encontrar en la sección de congelados de la mayoría de los supermercados.
- Dulse del Atlántico: además del mercurio, esta alga comestible se une al plomo, el aluminio, el cobre, el cadmio y el níquel. A diferencia de otras algas, el dulse del Atlántico es una fuerza poderosa para eliminar el mercurio por sí mismo. El dulse del Atlántico penetra en lugares profundos y ocultos del tracto digestivo y el intestino, buscando el mercurio, uniéndose a él y sin soltarlo nunca hasta que sale del cuerpo. Come dos cucharadas de copos al día, o una cantidad equivalente en tiras si está en forma de hoja entera. Nota: como viene del océano, si te preocupa que el dulse en sí tenga mercurio, ten en cuenta que el dulse marino del Atlántico no liberará en el cuerpo ningún mercurio que pueda poseer. Se aferra al mercurio mientras avanza y además atrapa otros metales por el camino y los expulsa también. El dulse del Atlántico es una parte crítica del equipo porque puede quedarse cerca de la línea de meta (es decir, nuestro colon), esperando a los otros alimentos que han ido agarrando metales pesados por el camino. Sirve como respaldo de emergencia, ayudando a asegurar que todos los metales pesados que llegaron hasta el colon salgan de verdad del cuerpo.
Además de preparar un smoothie diario, beber zumo de apio por la mañana es muy beneficioso. Las sales minerales del zumo de apio dan un apoyo extra a los cinco alimentos de desintoxicación de metales pesados al ayudar a eliminar los metales del hígado.
Mientras trabajas en desintoxicar los metales pesados, intenta eliminar de tu dieta los huevos, el cerdo y cualquier producto lácteo. Si te encantan los productos animales, intenta reducir tu consumo de pollo de corral o ternera alimentada con pasto a una vez al día, y si eres vegetariano o vegano, reduce tus grasas de origen vegetal. Estos cambios en la dieta ayudarán con el proceso de extraer los metales pesados del cuerpo. Al mismo tiempo, llena tu cuerpo con una abundancia de frutas y verduras para que, mientras sanas, te sientas nutrido y satisfecho, ¡y obtengas también sus beneficios curativos!
El camino a seguir
Como todos los elementos de los Cuatro Implacables, es importante que tú y tus seres queridos seáis conscientes de los metales pesados tóxicos y de la destrucción que pueden causar. No podemos sanar a menos que sepamos qué hay detrás de nuestras condiciones y síntomas, así que esta información es realmente crucial. Si sufres algún síntoma relacionado con los metales pesados, empieza a incorporar los cinco alimentos desintoxicantes de metales pesados enumerados arriba cada día. Cualquiera puede beneficiarse de simplemente añadir estos cinco alimentos por todos sus demás beneficios nutricionales y curativos también, así que siéntete libre de preparar smoothies extra para tu familia y tus amigos y apoyar aún más su salud.


