Existen muy pocas hojas verdes, incluidas las hojas verdes crucíferas, que sean ricas en vitamina C. Las hojas de brócoli —también conocidas como broccoli greens— poseen grandes cantidades de esta preciada vitamina antioxidante. Comidas crudas te aportarán la mayor cantidad de vitamina C disponible, en comparación con comerlas al vapor o cocinadas.
Huesos, dientes y tiroides
Las hojas crucíferas frenan la pérdida de hueso y aportan formas de calcio fácilmente biodisponibles y asimilables que ayudan a restaurar los huesos y los dientes. Todas las hojas crucíferas son beneficiosas para la tiroides: protegen la tiroides, la restauran e incluso reducen los nódulos con los que vive tanta gente.
Propiedades antivirales y antibacterianas
Las propiedades antivirales y antibacterianas de las hojas crucíferas no son poca cosa.
No las des por sentadas
Las hojas crucíferas nunca deberían darse por sentadas. Su valor es inmensamente útil para un cuerpo humano que ha pasado por mucho desgaste y que está comprometido por síntomas y enfermedades.


