Hoy nos enfrentamos a una gran variedad de bacterias y microbios distintos que son un problema para nuestra salud. Entre ellos se incluyen:
- C. difficile
- E. coli
- Toxinas de origen alimentario (incluyen muchos microorganismos no catalogados. Incluso cuando se eliminan al cocinar, los cuerpos de los microbios siguen siendo tóxicos y pueden acumularse en el organismo).
- Staphylococcus aureus resistente a la meticilina (MRSA)
- Moho
- Más de 50 grupos de cepas de Streptococcus
- Parásitos
- Salmonella
- Staphylococcus
Diferentes cepas de bacterias están detrás de muchos síntomas y condiciones hoy en día, como el sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado (SIBO), el acné, las infecciones por hongos, las infecciones urinarias, las infecciones de los senos nasales, la sinusitis crónica, la intoxicación alimentaria, los orzuelos, las infecciones de vejiga, las infecciones pulmonares, la mayoría de las infecciones de oído y muchas más.
El moho: un desencadenante, no una causa
El moho no es una causa de enfermedad como lo son las bacterias. Pero sí es un desencadenante. Esto significa que la exposición al moho puede hacer bajar tu sistema inmunitario para que cualquier virus o bacteria subyacente que sí causa enfermedades, síntomas y condiciones pueda prosperar y multiplicarse. Cuando estos patógenos proliferan, pueden aparecer nuevos síntomas o condiciones, o pueden empeorar los problemas de salud que ya existían.
Los parásitos
Los parásitos son un alborotador muy real, pero con frecuencia se diagnostican mal y se malinterpretan. Si alguien ha contraído realmente un parásito, estará en una situación de lucha por su vida. O el parásito gana, lo que significa que la persona puede perder la vida, o la persona lo vence. Si alguien lleva mucho tiempo luchando contra síntomas y condiciones de salud crónicos, lo más probable es que estén causados por infecciones virales y bacterianas subyacentes, no por parásitos.
Cómo apoyar a tu cuerpo
La forma de apoyar a tu cuerpo es matar y dejar sin alimento a las bacterias, darle a tu cuerpo los alimentos y suplementos adecuados, fortalecer tu sistema inmunitario, depurar y sanar tu hígado, y limpiar las bacterias y los microbios. Cuidar el hígado es la verdadera clave para crear salud en el resto de tu cuerpo, y la depuración es el máximo cuidado del hígado.


