¿Te criaste comiendo macarrones con queso? En esta receta, este clásico de la infancia se sirve sin los lácteos, el gluten ni la grasa que normalmente contiene, pero con mucho sabor, lo que la convierte en una gran opción mientras sanas el hígado. Disfruta de un reconfortante bol de esta pasta cremosa siempre que quieras retroceder en el tiempo o preparar una comida sencilla que encantará a toda la familia.
Beneficios
Las patatas cargan con una mala reputación desde hace demasiado tiempo. Como víctimas de la guerra contra los alimentos mal categorizados como «productores de enfermedades», se ha culpado a las patatas de males que nunca causaron. Se las acusa injustamente de contribuir a la obesidad, la diabetes, el cáncer, el sobrecrecimiento de Candida y muchas otras afecciones, cuando en realidad estos milagrosos tubérculos pueden revertir esas enfermedades. ¡Así es! Las patatas son en realidad buenas para las personas con diabetes, porque ayudan a estabilizar el azúcar en la sangre. La patata entera, por dentro y por fuera, es valiosa y beneficiosa para tu salud: las plantas de patata extraen de la tierra algunas de las concentraciones más altas de minerales macro y traza.
Las zanahorias son una fuente rápida de glucosa para recargar el hígado, unida a minerales y vitaminas. Cuando las zanahorias se comen crudas, tienen una mayor cantidad de compuestos fitoquímicos antisépticos que inhiben el crecimiento de microorganismos dañinos.
Mac & Cheese sin gluten, sin lácteos y sin grasa
Ingredientes
- 12 oz de pasta corta tipo codo sin gluten y sin maíz
- 2 patatas medianas, peladas y cortadas en cubos
- 1 zanahoria mediana, pelada y cortada en cubos
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 2 cucharaditas de cebolla en polvo
- 1/2 cucharadita de pimentón
- 1 cucharadita de orégano seco
- 1/2 cucharadita de cúrcuma
- 1 cucharada de zumo de limón
- 1/2 cucharadita de sal marina, o más al gusto
- 1/2 taza de agua o caldo de verduras
- Pimienta negra, al gusto
Preparación
- Cocina la pasta en agua hirviendo con sal hasta que esté blanda. Escúrrela y resérvala.
- Coloca las patatas y la zanahoria cortadas en cubos en un vaporizador o colador sobre una olla de agua hirviendo. Tapa con una tapa o con papel de aluminio bien ajustado y déjalas al vapor durante 10-15 minutos, hasta que estén tiernas. Retira del fuego.
- Añade las patatas y la zanahoria al vapor a una licuadora junto con el ajo en polvo, la cebolla en polvo, el pimentón, el orégano, la cúrcuma, el zumo de limón, la sal marina y el agua. Licúa hasta que quede suave.
- Coloca la pasta cocida en una cacerola o olla grande y añade la salsa. Calienta hasta que esté bien caliente, unos 3-5 minutos. Sazona con pimienta negra al gusto antes de servir.
Para 4 personas


