La nuez moscada es una especia medicinal aromática que se ha utilizado con fines terapéuticos durante miles de años.
La nuez moscada es rica en antioxidantes y en vitamina C, folato, riboflavina y betacaroteno. También es una excelente fuente de minerales como el calcio, el hierro, el zinc y el magnesio. La nuez moscada contiene propiedades antidepresivas, antifúngicas y digestivas que resultan muy beneficiosas para los sistemas neurológico, cognitivo, inmunitario y digestivo.
Usos tradicionales
La nuez moscada se usa habitualmente para el dolor abdominal, los trastornos de hígado y bazo, los gases, la diarrea y la debilidad general. Una pizca de nuez moscada recién molida en una o dos cucharaditas de miel cruda es un remedio natural maravilloso para las náuseas, la indigestión y la gastritis. También es estupenda para las infecciones de riñón y para ayudar a disolver las piedras en el riñón.
Aceite de nuez moscada
El aceite de nuez moscada contiene varios compuestos que promueven la salud, entre ellos la miristicina, el safrol y el eugenol. Se sabe que es bueno para apoyar las glándulas suprarrenales y puede ayudar a sostener el sistema nervioso para superar la neuralgia, la fatiga crónica, el agotamiento y la frigidez. El aceite de nuez moscada también se usa de forma tópica para aliviar el dolor de muelas y para favorecer la circulación, lo que ayuda a los músculos, las articulaciones, la artritis, el reumatismo y la gota.
El aceite de nuez moscada también es conocido como un remedio eficaz para los calambres menstruales, y se puede masajear sobre el abdomen en los momentos de dolor y molestias.
Cómo usarla
La nuez moscada en polvo es una adición maravillosa a los batidos, tés, sopas y guisos. Considera la posibilidad de comprar nueces moscadas enteras y rallarlas frescas para obtener un polvo nutricional y medicinalmente superior. La nuez moscada se puede encontrar en la sección de especias de tu supermercado local y de tu tienda de alimentos saludables.


