Estas deliciosas paletas no podrían ser más fáciles de hacer: basta con mezclar los ingredientes, verterlos en los moldes de paletas y congelar. Son dulces, están cargadas de la glucosa de la que se nutren nuestro cuerpo y nuestro cerebro, que aportan el agua de coco, la miel cruda y las frambuesas, y de los minerales que necesitamos, presentes en el jugo en polvo de hierba de cebada y en el zumo de limón o lima.
Beneficios
El agua de coco aporta al torrente sanguíneo glucosa vital y sales minerales fundamentales, como el potasio y el sodio. Es un componente esencial para la producción de nuestras sustancias químicas neurotransmisoras. El agua de coco también potencia el poder de todo lo que toca. Tiene un alcance increíble. Cuando se combina con cualquier alimento sanador, el coco conecta con esos beneficios y los potencia al máximo.
Esta receta incluye jugo en polvo de hierba de cebada (no polvo de hierba de cebada) como ingrediente estrella, junto con el agua de coco. El jugo en polvo de hierba de cebada es rico en hierro, calcio, selenio, vitaminas C y E, aminoácidos esenciales y muchos otros nutrientes importantes. Me gusta el jugo en polvo de hierba de cebada de Vimergy, una empresa de suplementos que recomiendo.
Ingredientes
- 2 tazas de agua de coco
- 1 cucharadita de jugo en polvo de hierba de cebada
- 2-3 cucharadas de miel cruda
- 1-2 cucharadas de zumo de limón o lima recién exprimido
- ⅓ taza de frambuesas
Preparación
- En una jarra mediana, combina el agua de coco, el jugo en polvo de hierba de cebada, el zumo de limón o lima y la miel cruda y bate hasta que quede uniforme.
- Reparte las frambuesas entre los moldes de paletas y vierte la mezcla de agua de coco por encima. Cubre con la tapa y/o inserta un palito en cada paleta. Congela las paletas hasta que estén sólidas.
Rinde 6-8 paletas.


