Es difícil encontrar una comida más reconfortante que una pasta deliciosa y cremosa. Con una salsa de tomate y anacardos llena de sabor y verduras frescas salteadas que aportan textura y luminosidad, esta receta de pasta es muy saciante y satisfactoria.
Rinde: 4 porciones
Ingredientes
- 1 cebolla mediana, del color que prefieras, picada
- ¼ de taza de tomates secos al sol picados de forma gruesa (sin aceite y sin ácido cítrico)
- 1 taza de espárragos o judías verdes picados
- 2 tazas de calabacín (zucchini) cortado en rodajas finas
- 8 oz de pasta sin gluten de tu elección, como de lenteja, garbanzo, guisante, arroz integral o yuca
- ¼ de taza de hojas de albahaca fresca, para servir
Salsa de tomate
- ⅓ de taza de anacardos
- 1 lata de 15 oz de tomate en dados
- 1 cucharada de cebolla en polvo
- 3 dientes de ajo
- ¼-½ cucharadita de copos de chile rojo, al gusto (opcional)
- 1 cucharada de hierbas italianas secas
- 2 ½ tazas de agua, más si hace falta
Preparación
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En una licuadora de alta velocidad, combina los anacardos, el tomate en dados, la cebolla en polvo, los dientes de ajo, los copos de chile rojo (si los usas), las hierbas italianas secas y el agua. Licúa hasta obtener una mezcla suave y reserva.
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Calienta una sartén o cacerola antiadherente de cerámica mediana a fuego medio-alto. Añade la cebolla picada y los tomates secos al sol, removiendo con frecuencia durante unos 3 a 5 minutos, hasta que la cebolla se vuelva translúcida. Agrega a la sartén los espárragos o judías verdes picados y el calabacín cortado en rodajas finas. Saltea las verduras a fuego alto otros 3 a 5 minutos, hasta que empiecen a dorarse y a ablandarse.
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A continuación, remueve un poco la salsa en el vaso de la licuadora para asegurarte de que no se haya separado y viértela en la sartén. Añade la pasta sin gluten que hayas elegido. Remueve todo bien y baja el fuego para que hierva a fuego lento. Tapa la sartén o cacerola y cocina de 10 a 14 minutos, hasta que la pasta esté al dente y la salsa haya espesado. Si la salsa sigue líquida, quita la tapa y deja que se cocine unos minutos más.
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Cuando esté lista, sirve la pasta de inmediato y decórala con hojas de albahaca fresca. ¡Que la disfrutes!
Beneficios
- Tomate: apoya al sistema inmunitario para mantenerlo fuerte frente a los virus e impide que los virus viajen con facilidad por el cuerpo.
- Calabacín (zucchini): es un alimento beneficioso para la vesícula biliar, ya que contiene fitoquímicos que de hecho reducen la inflamación de la vesícula biliar.
- Espárragos: son ricos en vitaminas del grupo B muy fáciles de absorber, lo que nos ayuda a restablecer nuestros niveles adecuados de estos nutrientes clave.


