Las patatas son un alimento increíblemente curativo para gatos y perros. Las patatas son ricas en macro y oligoelementos (minerales traza). Son una fuente fantástica de aminoácidos, especialmente de lisina en su forma bioactiva. La lisina es un arma poderosa contra virus como el Epstein-Barr y el herpes zóster, que están detrás de muchos problemas de salud que sufren gatos y perros, como la artritis reumatoide, el dolor articular, las enfermedades autoinmunes y muchos más.
Las patatas son antivirales, antifúngicas y antibacterianas, con cofactores y coenzimas nutricionales, además de compuestos bioactivos que ayudan a mantener sanos a gatos y perros y a sobrellevar el estrés.
Beneficios para la digestión
Las patatas pueden ayudar a sanar problemas digestivos en gatos y perros. Calman el revestimiento intestinal porque son suaves con los nervios que hay dentro de ese revestimiento —no son abrasivas—, se asimilan y se digieren con facilidad, incluso en algunos de los peores problemas digestivos.
Las patatas se adhieren a las colonias de bacterias que causan problemas intestinales y las arrastran fuera, más allá del colon; pueden expulsar del cuerpo estreptococos, E. coli, estafilococos y hongos improductivos. Los compuestos químicos de las patatas tienen una naturaleza pegajosa y aglutinante. A medida que la patata recorre el tracto intestinal, los patógenos se le adhieren y se unen a esos compuestos, y no pueden escapar. Las patatas incluso ayudan a expulsar los gusanos del recto de gatos y perros.
Las patatas también son buenas para el cerebro, los nervios, el hígado, el sistema inmunitario, la vesícula biliar, el páncreas, los músculos, los huesos y el tejido conectivo de gatos y perros.
Cómo usarlo con gatos y perros
- Cuece la patata al vapor hasta que esté blanda, déjala enfriar y tritúrala hasta que quede suave para añadirla a las comidas.
- Cuece la patata al vapor hasta que esté blanda, déjala enfriar y córtala en trozos del tamaño de un bocado para snacks y premios.


