Patatas ligeramente crujientes y doradas con un toque de romero y ajo machacado. ¿Quién tiene hambre? Estas maravillosas smashed potatoes son muy fáciles de preparar y saben deliciosas. Puedes omitir el aceite de oliva si quieres unas patatas aplastadas sin grasa. Sírvelas con una buena ensalada de hojas verdes o de verduras picadas, como la receta de Liver Rescue Salad del blog, para conseguir una comida satisfactoria y sabrosa.
¿Sabías que las patatas son un alimento increíblemente curativo? Como comparto en Medical Medium Liver Rescue: «Las patatas son abundantes en aminoácidos que inhiben específicamente el crecimiento viral. Las patatas son ricas en glucosa, que aporta sustancia al hígado, pues es precisamente de lo que el hígado depende para mantenerse fuerte. También ayuda a acumular reservas de glucógeno, el recurso mismo que nos protege de los problemas de azúcar en sangre, el aumento de peso, el hígado graso y el síndrome de sangre sucia. Las patatas mantienen el hígado estable, con los pies en la tierra, y nos dan una buena constitución. También se las rechaza por ser una solanácea, cuando en realidad tienen la capacidad de revertir muchas variedades de enfermedad crónica».
Ingredientes
- 2 lb de patatas baby
- 1-2 cucharaditas de aceite de oliva
- 2 dientes de ajo, machacados o muy picados finamente
- 1 cucharadita de romero fresco picado finamente
- Sal marina, al gusto
- Perejil fresco picado o cebollino, para decorar
Preparación
- Precalienta el horno a 425 °F. Coloca las patatas en una vaporera. Tapa y cocina al vapor durante 15-25 minutos, hasta que estén tiernas. Retira del fuego y deja enfriar por completo.
- Coloca las patatas en una bandeja de horno cubierta con papel de hornear. Con el dorso de una cuchara o un vaso pequeño, aplasta las patatas con cuidado hasta que queden planas. Cubre con el aceite de oliva, el ajo y el romero.
- Hornea hasta que las patatas estén doradas y crujientes, unos 20-35 minutos. Sirve inmediatamente, decoradas con perejil fresco o cebollino.
Para 2-4 personas.


