Las peras protegen el páncreas de perros y gatos y limpian y purifican su hígado. También son increíbles para ciertos aspectos de la digestión. Actúan como antiespasmódico; ayudan a calmar el revestimiento del estómago y del tracto intestinal; alimentan a las bacterias beneficiosas; dejan sin alimento y matan bacterias improductivas, parásitos y hongos; aumentan el ácido clorhídrico del estómago; ayudan a prevenir el cáncer de intestino y de estómago; y reducen los ácidos nocivos que producen la mucosidad y los patógenos. También ayudan a restaurar el revestimiento del intestino que ha quedado dañado y encallecido a causa de las bacterias.
Los pequeños gránulos de la pulpa de la pera están cargados de fitoquímicos, minerales traza y aminoácidos como la valina, la histidina, la treonina y la lisina. Los minerales traza y los aminoácidos se combinan y se adhieren a venenos como el DDT, lo que ayuda a expulsarlos del cuerpo de gatos y perros.
Cómo usarlo para gatos y perros
- Pica finamente y luego machaca una pera cruda, madura y jugosa (no dura ni crujiente), sin el corazón, el rabo ni las semillas, para añadirla a sus comidas.
- Machaca pera cocida para añadirla a sus comidas.
- Corta una pera madura y jugosa (no dura) en trocitos del tamaño de un bocado para dársela a tu gato o perro como premio o snack.
- No le des peras enteras a tu gato o perro.


