La mala fama del azúcar de los plátanos
Últimamente, los plátanos se han ganado una mala fama: se les culpa de tener demasiado azúcar. La realidad es que el azúcar de un plátano bien madurado es completamente distinto del azúcar de caña y de otros edulcorantes procesados que hay en las galletas, los pasteles y los donuts.
Un azúcar unido a minerales esenciales
A diferencia del azúcar procesado, el azúcar de la fruta del plátano está unido a oligoelementos esenciales para sostener la vida, como el manganeso, el selenio, el cobre, el boro y el molibdeno, y a grandes cantidades de minerales como el potasio, uno de los nutrientes más importantes para el funcionamiento de los neurotransmisores.


