Una de las causas de los problemas de enfoque y concentración son los metales pesados, como el mercurio y el aluminio, en el canal de la línea media cerebral, «salpicados» por todo el cerebro, o ambas cosas. Cuando los metales se alojan en el cerebro, suelen amortiguar la actividad eléctrica, lo que hace que el cerebro intente adaptarse aumentando su producción eléctrica, lo que provoca episodios temporales de claridad. Eso da lugar a un sobrecalentamiento, así que entonces el cerebro tiene que entrar en un enfriamiento extremo, que acaba reduciendo la actividad eléctrica y hace que la persona vuelva a alternar con momentos de mala concentración.
Infecciones virales y neurotoxinas
Los problemas de enfoque y concentración también pueden venir de una infección viral crónica, en la que un virus como el EBV se alimenta de metales pesados tóxicos como el mercurio y el aluminio, y libera neurotoxinas que flotan por el torrente sanguíneo hasta el cerebro, saturando las sustancias químicas neurotransmisoras que están alrededor de las neuronas o sobre ellas. Cuando esto ocurre, los impulsos eléctricos que recorren las neuronas se cortocircuitan a causa de los neurotransmisores contaminados, lo que se traduce en dificultades para mantenerse atento a una tarea o a una conversación.
Una nueva ola de químicos tóxicos
Lo que está ocurriendo ahora es una nueva ola de sustancias químicas peligrosas que la industria química produce cada día y bombea a nuestro entorno para que nuestros hijos y nuestras mascotas las ingieran e inhalen. Estas sustancias químicas tóxicas se suman al combustible viral y también a la toxicidad de las neuronas, complementando a los metales pesados tóxicos que ya están presentes y agravando los problemas de enfoque y concentración que las personas ya sufren.
¿Por qué mejora la concentración al comer mejor?
A veces el enfoque y la concentración parecen mejorar solos, al azar, y a veces empeoran. Una teoría sostiene que el intestino tiene todo que ver con el cerebro y que, por tanto, limpiar el intestino mejora automáticamente la claridad mental. Esta teoría es engañosa. La verdadera razón por la que alguien puede concentrarse con más facilidad cuando empieza a comer mejor es que eliminar los alimentos poco saludables elimina el combustible viral, lo que a su vez hace que haya menos neurotoxinas interfiriendo en la actividad cerebral. No se trata solo de limpiar el tracto intestinal y restaurar el equilibrio bacteriano del intestino.


