Si nunca has asado rábanos, te sorprenderá lo buenos que están. Unas hierbas, ajo y un chorrito de jugo de limón fresco son todo lo que hace falta para que los rábanos brillen en este plato tan sencillo. Los rábanos asados van genial como guarnición o añadidos, calientes o fríos, a una ensalada.
Beneficios de los rábanos
Los organosulfuros de los rábanos mantienen limpias las arterias y las venas, creando una barrera protectora en los vasos sanguíneos para que la placa no se adhiera a sus paredes. Los rábanos son un alimento increíble para el corazón, excelentes para ayudar a prevenir enfermedades cardíacas y otros problemas cardiovasculares, en parte porque equilibran el colesterol.
Ingredientes
- 2 lbs de rábanos, limpios y cortados por la mitad
- 2 dientes de ajo, picados finamente, o 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 cucharada de jugo de limón recién exprimido
- ½ cucharadita de romero, eneldo o perejil secos
- ¼ cucharadita de pimienta negra (opcional)
- Sal marina, al gusto (opcional)
- ¼ taza de perejil fresco o cebollino picado, sin apretar, para servir (opcional)
Preparación
- Precalienta el horno a 400°F/200°C. Cubre una bandeja de horno con papel de hornear.
- Añade los rábanos cortados por la mitad, el ajo, el jugo de limón, las hierbas secas, la pimienta negra (si la usas) y la sal marina (si la usas) a un bol grande. Remueve hasta que los rábanos queden bien cubiertos por igual.
- Colócalos en la bandeja preparada y extiéndelos en una capa uniforme. Hornea de 30 a 40 minutos, removiendo a mitad de cocción, hasta que estén tiernos y crujientes en los bordes. Saca del horno y deja enfriar 5 minutos. Sirve con el perejil o el cebollino picados (si los usas).
Rinde para 2-4 personas
Notas de la receta
Aunque la sal marina de alta calidad o la sal de roca de montaña y la pimienta negra son opcionales, la receta es más curativa sin ellas. Con el tiempo, quizá quieras reducir su cantidad o eliminarlas por completo.


