La historia de Megan
Megan, deportista de competición, arrastraba síntomas y afecciones desde su primera infancia que fueron creciendo en silencio hasta que tocó fondo en 2017. Estaba perdiendo su vida a toda velocidad. Había pasado más de una década buscando respuestas y le diagnosticaron enfermedad de Lyme, colitis, síndrome de taquicardia postural ortostática (POTS), SIBO, ansiedad, SII, síndrome de fatiga crónica (SFC), fatiga suprarrenal, hipotiroidismo, fibromialgia, cistitis intersticial (CI), gastroparesia, gastritis, neuralgia del trigémino, sensibilidad química múltiple (SQM), síndrome de activación mastocitaria (MCAS), insomnio severo, depresión y más. Al poner en práctica la información de Medical Medium, avanzó más en 18 meses que en los 10 años anteriores. ¡Gracias, Megan, por compartir tu historia e inspirar a tantas personas!
La verdad sobre el POTS
Si a ti o a alguien que quieres os han diagnosticado síndrome de taquicardia postural ortostática (POTS), es probable que haya mucha confusión en tus visitas al médico. Puede que te hayan dicho que el POTS es una «enfermedad autoinmune» y que tu cuerpo se ataca a sí mismo. Es muy importante que sepas que eso no es cierto. Tu cuerpo nunca se ataca a sí mismo. Siempre está intentando sanar. La verdad es que el POTS es el resultado de múltiples factores que afectan al cuerpo y que, en conjunto, reciben la etiqueta de POTS. Estos factores incluyen una infección viral, normalmente el virus de Epstein-Barr, junto con una toxicidad por metales pesados. Estos dos factores juntos empeoran los síntomas porque los virus se alimentan de los metales pesados y se vuelven más fuertes, produciendo neurotoxinas virales que además inflaman los nervios. Muy a menudo también hay problemas de salud suprarrenal debido a que los virus afectan al hígado, lo que a su vez ha impactado en las suprarrenales.


