La piña y el mango son dos frutas favoritas en todo el mundo, y con razón: se combinan a la perfección en esta receta. El toque de jengibre añade un poco de calidez y sabor picante y, además, aporta infinidad de beneficios para la salud, como favorecer la digestión y la asimilación de los alimentos y ayudar a prevenir resfriados, gripes, mareos por movimiento y vértigo.
Beneficios
Los compuestos curativos de la piña actúan como cepillos que ayudan a limpiar y expulsar el moco pegajoso y los residuos que pueden acumularse dentro del hígado. La piña ayuda a disolver los cálculos biliares y es una fruta excelente para incluir en tu dieta si quieres limpiar y depurar todo el cuerpo.
El jengibre también contiene potentes compuestos antiinflamatorios llamados gingeroles y es un poderoso analgésico, lo que lo hace especialmente beneficioso para quienes sufren dolor de articulaciones, músculos y nervios. El jengibre tiene una capacidad increíble para reforzar el sistema inmunitario y combatir gérmenes, e incluso se ha demostrado que ayuda a proteger y aliviar frente a E. coli, infecciones por estafilococos y Candida albicans.
Cómo disfrutarlo
Disfruta de este smoothie en el desayuno o como tentempié. Gusta a todo el mundo, así que quizá quieras preparar cantidad suficiente para compartirlo con tus amigos y tu familia, ¡o servirlo en tu próximo brunch!
Ingredientes
- 2 tazas de piña troceada (fresca o congelada)
- 2 tazas de mango troceado (fresco o congelado)
- 1 trozo de 1 pulgada (unos 2,5 cm) de jengibre pelado
- 1 taza de agua o agua de coco
- 6 cubitos de hielo (solo si usas fruta fresca)
Preparación
- Coloca todos los ingredientes excepto el hielo en una batidora. Si usas fruta congelada, puede que necesites de 1,5 a 2 tazas de agua. Bate hasta obtener una mezcla homogénea.
- Si has usado fruta fresca en lugar de congelada, añade el hielo y vuelve a batir. ¡Sorbe y disfruta!


