Esta deliciosa sopa de arándanos silvestres es una forma muy divertida, refrescante y reconfortante de incorporar a tu dieta los beneficios curativos inigualables de los arándanos silvestres. Sabe de maravilla servida fría en verano o caliente en invierno.
Beneficios de los arándanos silvestres
Hablo de las increíbles propiedades curativas de los arándanos silvestres en todos mis libros, y con razón. Como cuento en mi libro Life-Changing Foods: «actualmente, los expertos en nutrición reconocen a los arándanos silvestres por sus altísimos niveles de antioxidantes. Pero va más allá: tienen la mayor proporción de antioxidantes de cualquier alimento del planeta. Además, estas pequeñas joyas poseen una plétora de cualidades aún por descubrir. Por un lado, están armadas con docenas de variedades de antioxidantes que la ciencia todavía desconoce, junto con polifenoles, antocianinas, antocianidinas, dimetil resveratrol y aminoácidos cofactor adaptogénicos aún desconocidos. Cuando comes estas bayas, su inteligencia innata lee tu cuerpo, busca posibles enfermedades, monitorea tus niveles de estrés y toxicidad, y averigua la mejor manera de curarte: es el único alimento que hace eso. Uno de los alimentos más eficaces para desintoxicar metales pesados. Los arándanos silvestres son también el alimento más poderoso para el cerebro que existe, el prebiótico más potente que hay y una estrella a la hora de restaurar el hígado».
Ingredientes
- 3 tazas de arándanos silvestres, frescos o congelados
- 2 tazas de agua
- 2 cucharaditas de jugo de limón
- 1/2 cucharadita de ralladura de limón
- 1/4 cucharadita de canela molida o cardamomo
- 2 cucharaditas de arrowroot en polvo mezcladas con 2 cucharadas de agua
- 3 cucharadas de miel cruda, más si hace falta
- Menta (para decorar)
Preparación
- En una cacerola grande, lleva a fuego lento los arándanos, el agua, el jugo y la ralladura de limón y la canela o el cardamomo. Cocina unos 8-10 minutos, hasta que los arándanos se vean blandos.
- Mientras se cocina la sopa, mezcla el arrowroot en polvo con agua fría y añádelo a la sopa. Cocina 2 minutos más, hasta que la sopa espese; luego retira del fuego y deja enfriar 10 minutos.
- Incorpora la miel. Sirve caliente o bien fría, con hojas de menta para decorar. Las sobras se conservan en la nevera hasta 3 días.
Rinde: 2-4 porciones


