Este bonito sorbete es ligero, con un punto ácido y muy refrescante. Es perfecto como chute de energía por la mañana o por la tarde gracias a la glucosa de rápida disponibilidad de las frutas y la miel cruda, y a la naturaleza adaptógena de los arándanos silvestres.
Beneficios de los arándanos silvestres
Los arándanos silvestres contienen docenas de compuestos fitoquímicos antioxidantes únicos, y muchos de ellos aún por descubrir. Estos compuestos antioxidantes rompen las bolsas de residuos que se han formado como subproducto de la interacción y el envejecimiento de los metales pesados en el cerebro: es como cuando el dentista rompe la placa de tus dientes. Los arándanos silvestres también van a por los propios metales.
Ingredientes
- 3 tazas de arándanos silvestres congelados
- 2 cdas de zumo de limón recién exprimido
- ½ cdta de ralladura de limón
- 2 a 4 cdas de agua
- ⅓ taza + 2 cdas de miel cruda o sirope de arce puro, o más al gusto
Preparación
- Coloca los arándanos silvestres, el zumo de limón y la ralladura, 2 cdas de agua y la miel cruda o el sirope de arce en una licuadora de alta velocidad o en un procesador de alimentos y procesa hasta que quede homogéneo, añadiendo hasta 2 cdas más de agua si hace falta. Raspa los laterales según sea necesario.
- Cuando la mezcla esté homogénea, pruébala para comprobar el dulzor y añade un poco más de miel cruda o sirope de arce si hace falta.
- Sirve el sorbete inmediatamente, o pásalo a un recipiente hermético y congélalo un par de horas para conseguir una consistencia más firme.
Rinde 2 porciones


