Un helado de banana y vainilla se corona con mermelada de arándanos silvestres y de melocotón, mantequilla de maple y cerezas en este sundae delicioso y bonito.
Beneficios
Los arándanos silvestres alimentan a las bacterias buenas del tracto intestinal, lo que beneficia enormemente al hígado.
La piel del melocotón se adhiere a bolsas profundas de desechos; a restos de comida vieja y putrefacta; y a la mucosidad dentro del intestino delgado y el colon, expulsándolos para hacer sitio a bacterias y microorganismos amigables y permitir una mejor absorción de nutrientes.
Ingredientes
Helado de banana:
- 4 bananas congeladas
- 1 cdta. de vainilla en polvo o pasta de vainilla sin alcohol
- 2-3 cdas. de agua o leche de almendras sin azúcar (omitir si es libre de grasas)
Para servir:
- ¼ taza de mermelada de melocotón limpia, sin ácido cítrico ni conservantes
- ¼ taza de mermelada de arándanos silvestres (o arándanos) limpia, sin ácido cítrico ni conservantes
- 2-3 cdas. de mantequilla de maple (opcional)
- 2 cerezas
Preparación
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Para hacer el helado de banana, combina las bananas congeladas y la vainilla en un procesador de alimentos. Procesa las bananas hasta obtener una consistencia suave, tipo soft-serve, añadiendo agua tibia o leche de almendras cucharada a cucharada si es necesario. Colócalo en un recipiente hermético en el congelador para que cuaje durante 3 a 5 horas.
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Sirve el helado en copas y corona con la mermelada de melocotón, la mermelada de arándanos, la mantequilla de maple (si la usas) y las cerezas. Sirve inmediatamente.
Para 2 personas


