Cuando estás considerando qué suplementos tomar para tu enfermedad crónica, síntoma o afección, hay cuatro suplementos básicos que son un gran punto de partida. Estos suplementos son:
Vitamina B12 con adenosylcobalamin y methylcobalamin
- Atraviesa la barrera hematoencefálica para apoyar el sistema nervioso central (el cerebro)
- Es fundamental para la metilación de muchos nutrientes
- Apoya el funcionamiento de cada una de las células de todo el cuerpo
- Es fundamental para la capacidad y la percepción intuitiva, psíquica y telepática
Zinc líquido (sulfato de zinc)
- Mata los patógenos que están detrás de las enfermedades crónicas, los síntomas y las afecciones, incluidas las enfermedades autoinmunes
- Todo el mundo tiene deficiencia de este mineral porque nuestro suelo y nuestra comida están agotados de zinc, así que suplementar es vital
- Ayuda a suprimir las tormentas de citoquinas
- Es una herramienta importante para la prevención y la recuperación de resfriados y gripes
- Ayuda a mantener fuerte el sistema inmunitario durante periodos de agotamiento, adicciones y malos hábitos de vida
Vitamina C (Micro-C)
- Alimenta a las células inmunitarias para que puedan luchar contra las toxinas de los radicales libres
- Ayuda a combatir los patógenos que están detrás de las enfermedades crónicas
- Ralentiza el proceso de envejecimiento
- Ayuda a detener el Epstein-Barr reactivado
- Desintoxica y limpia el hígado
Lemon Balm
- Es antipatógeno
- Calma y relaja el sistema nervioso central
- Es buena para combatir las bacterias malas del tracto intestinal y para calmar los espasmos intestinales, los calambres y las flatulencias
- Es útil para el estrés, la traición, la confianza rota, las pérdidas, las luchas emocionales, la ansiedad, la depresión y mucho más
- Calma el sistema durante las relaciones difíciles
Después de los básicos
Una vez que hayas añadido la vitamina B12, el zinc, la vitamina C y/o el Lemon Balm, quizá quieras considerar después la spirulina, el curcumin, la cat's claw y/o la L-lysine.


