Una capa de helado de banana y vainilla y otra de helado de banana y arándanos silvestres sobre una “base” dulce hacen que esta tarta helada sea deliciosa. Puedes prepararla con algunas grasas saludables para conseguir el resultado más indulgente o sin grasas para una opción igual de rica y aún más sanadora.
Beneficios de los arándanos silvestres
Los compuestos fitoquímicos antioxidantes de los arándanos silvestres tienen la capacidad de aumentar el crecimiento de células cerebrales sanas a un ritmo rápido y así impulsar la sanación: estos antioxidantes purifican el tejido cerebral lo suficiente como para que pueda repararse con libertad.
Ingredientes
Base:
- 1 taza de dátiles Medjool sin hueso
- 1⁄2 taza de moras de morera secas
- 1⁄4 taza de coco rallado sin azúcar o moras de morera secas (omite el coco para la versión sin grasas)
Capa de helado de vainilla:
- 3 bananas congeladas
- 1 cucharadita de vainilla en polvo pura o extracto de vainilla sin alcohol
- 1⁄4 taza de leche de coco o de almendra sin azúcar (opcional; omítela para la versión sin grasas)
- 3 cucharadas de jarabe de arce puro
- 1⁄2 cucharada de jugo de limón recién exprimido
Capa de helado de arándanos silvestres:
- 2 bananas congeladas
- 3⁄4 taza de arándanos silvestres congelados o frescos
- 1 cucharadita de vainilla en polvo pura o extracto de vainilla sin alcohol
- 1⁄4 taza de leche de coco o de almendra sin azúcar (opcional; omítela para la versión sin grasas)
- 3 cucharadas de jarabe de arce puro
Topping:
- 1⁄2 taza de arándanos frescos
- 1-2 cucharadas de jarabe de arce puro o miel cruda (opcional)
Preparación
- Forra el fondo de un molde desmontable de 8 o 9 pulgadas con papel de hornear. Reserva.
- Para hacer la base, combina los dátiles, las moras de morera secas y el coco rallado o las moras de morera secas adicionales en un procesador de alimentos. Procesa de 3 a 4 minutos, raspando los bordes con una espátula cuando sea necesario, hasta obtener una textura suave. Con las manos húmedas, coloca la mezcla en el molde preparado y extiéndela de forma uniforme. Mete el molde en el congelador.
- Para hacer la capa de helado de vainilla, combina las bananas congeladas, la vainilla, la leche de coco o de almendra (si la usas), el jarabe de arce y el jugo de limón en un procesador de alimentos. Procesa hasta que quede suave, raspando los bordes con una espátula cuando sea necesario. Vierte sobre la base y vuelve a meter el molde en el congelador.
- Para hacer la capa de helado de arándanos silvestres, combina las bananas congeladas, los arándanos silvestres, la vainilla, la leche de coco o de almendra (si la usas) y el jarabe de arce en un procesador de alimentos. Procesa hasta que quede suave, raspando los bordes con una espátula cuando sea necesario.
- Extiende con cuidado la capa de arándanos silvestres sobre la capa de vainilla y congela durante al menos 2 o 3 horas, o hasta que esté firme.
- Para servir, cubre la “tarta” con arándanos frescos y un chorrito de jarabe de arce o miel cruda (si la usas). Corta en porciones y sirve.
Consejos
- Para una versión sin grasas de esta tarta helada, usa moras de morera secas en lugar del coco en la base y omite la leche de coco o de almendra en las dos capas de helado.
- Las moras y las frambuesas congeladas también funcionan bien en esta receta si no encuentras arándanos silvestres o si quieres probar otra variedad de frutos rojos para esta tarta.
- Deja que las porciones se ablanden unos minutos antes de comerlas. Así la tarta queda aún más cremosa.
Rinde para 4-6 personas


