Este té helado, sencillo y bonito, es una forma deliciosa de aprovechar las propiedades curativas de la melisa (lemon balm). La melisa es un regalo de Dios y de la Madre Naturaleza para lidiar con nuestro mundo tan acelerado: es maravillosa para abordar problemas digestivos, problemas relacionados con los nervios, náuseas, pérdida de apetito y mucho más, gracias a sus propiedades calmantes. Sus fitoquímicos bioactivos —como los alcaloides aún no descubiertos— calman los receptores nerviosos del tracto digestivo, de modo que los nervios se vuelven menos sensibles y la inflamación disminuye. Esto convierte a la melisa en una hierba muy valiosa para ayudar con el estrés. Y la melisa no se queda ahí: es un sanador universal, con un alto factor de contribución a casi todas las partes del cuerpo.
Beneficios de la melisa, la miel cruda y el limón
Es antiparasitaria, antiviral y antibacteriana en todo el cuerpo: la melisa combate el virus de Epstein-Barr, el herpes zóster y otros virus herpéticos como el HHV-6. Es una hierba increíble para la amigdalitis, que es la inflamación causada por la bacteria estreptococo. Además, la melisa desintoxica el hígado, el bazo y los riñones, y ayuda a reducir la inflamación de la vejiga, lo que la convierte en una estrella para aliviar la cistitis intersticial y las infecciones del tracto urinario (ITU).
La miel cruda está saturada con más de 200.000 compuestos y agentes fitoquímicos aún no descubiertos, entre ellos matapatógenos, fitoquímicos que te protegen del daño por radiación y fitoquímicos anticancerígenos. Cuando esta última clase de fitoquímicos llega a los tumores y quistes cancerosos, detiene el proceso de crecimiento canceroso, lo que significa que la miel cruda puede frenar el cáncer en seco.
Los limones mejoran la digestión al elevar los niveles de ácido clorhídrico (ácido bueno) en el intestino. Tonifican el revestimiento intestinal, limpian el hígado y aportan calcio de repuesto para prevenir la osteoporosis cuando el patógeno que causa los problemas de tiroides provoca la formación de nódulos por todo el cuerpo, lo que agota las reservas de calcio. Los limones también equilibran los niveles de sodio en la sangre, lo que permite que los electrolitos se activen y mejora la actividad de los neurotransmisores que se ha visto frenada por las neurotoxinas del patógeno, causantes de la niebla mental y otros síntomas neurológicos.
Ingredientes
- 1/2 taza de melisa fresca, bien apretada
- 1 litro de agua caliente
- 1/3 taza de jugo de limón
- 2-3 cucharadas de miel cruda
- 2-3 rodajas de limón
- 1 taza de frambuesas
- 1 taza de hielo
Preparación
- Coloca la melisa en una tetera o en una olla pequeña y cúbrela con el agua caliente.
- Deja reposar en infusión al menos 1 hora.
- Retira las hojas de melisa y revuelve con el jugo de limón y la miel cruda.
- Coloca un par de rodajas de limón, las frambuesas y el hielo en cada vaso de servicio y cubre con el té.
Rinde para 3-4 personas.


