Esta receta combina dos de mis alimentos curativos favoritos: la melisa (lemon balm) y los arándanos silvestres. Ambos ofrecen un arsenal de beneficios curativos que ayudan a todo el mundo. Además, ¡quedan deliciosos cuando se combinan en esta receta! Prepara bastante cantidad y guárdala en la nevera, porque es muy probable que vuelvas a por más una y otra vez.
La melisa
Mata virus, bacterias y otros microorganismos patógenos dentro del hígado. Crea un ambiente mejor en el tracto intestinal, lo que favorece que lleguen nutrientes más limpios desde el intestino al hígado. La melisa calma los nervios del hígado, haciendo que sea menos espasmódico, agitado y colérico, y también calma los nervios del revestimiento intestinal, lo que reduce el calor tóxico dentro del hígado. También apoya a las glándulas suprarrenales, lo que hace que el hígado sea menos tóxico.
Los arándanos silvestres
Contienen docenas de antioxidantes aún no descubiertos, incluidas variedades de antocianinas. No hay un solo pigmento dentro de un arándano silvestre; hay docenas de pigmentos que todavía no se han investigado ni estudiado. El arándano silvestre es para el hígado lo que la leche materna para un bebé. No solo tienen la capacidad de aferrarse a un montón de alborotadores, sino que también los retienen mientras salen del hígado, de una forma que la mayoría de los demás alimentos curativos no puede. Los pigmentos de los arándanos silvestres pueden saturar profundamente las células del hígado y atravesar las paredes y membranas celulares dentro del hígado, esparciendo su azul por todas partes. Los arándanos silvestres mejoran el tracto intestinal, alimentando a las bacterias buenas que allí viven, lo que beneficia enormemente al hígado.
Ingredientes
- 1 taza de arándanos silvestres congelados
- 1/2 taza de jarabe de arce (maple syrup)
- 3 cucharadas de jugo de limón
- 4 bolsitas de té de melisa
- 4 tazas de agua
- Hielo, para servir
- Un puñado de melisa fresca, para decorar
Preparación
- Coloca los arándanos silvestres, el jarabe de arce y el jugo de limón en un cazo mediano. Cocina a fuego bajo hasta que los arándanos silvestres estén deshechos, unos 5 minutos.
- Añade el agua y lleva a un hervor suave. Apaga el fuego, añade las bolsitas de té y deja que reposen 10 minutos. Cuela todo a través de un colador de malla fina en una jarra o un bol, usando el dorso de una cuchara para exprimir el jugo de los arándanos y de las bolsitas de té. Enfría el té alrededor de una hora en la nevera y sírvelo sobre hielo con melisa fresca para decorar.
Rinde 4-6 porciones


