Este refrescante té helado es mucho más que una bebida deliciosa. Es auténtica medicina vegetal curativa, a diferencia de otras medicinas vegetales que se promocionan como beneficiosas. El zumo de limón fresco y la miel cruda de esta receta activan la forma biodisponible de la vitamina C que se encuentra de forma natural en la rosa mosqueta, lo que lo hace aún más curativo. Al igual que la rosa mosqueta, el tomillo es un alimento silvestre, y la combinación de estos dos grandes alimentos silvestres en esta receta te aporta potentes propiedades antivirales y antibacterianas, junto con muchos otros beneficios curativos.
Beneficios de la rosa mosqueta
La rosa mosqueta es extraordinaria para aliviar las infecciones urinarias —mucho más potente en esta tarea que los arándanos— y para curar afecciones de la piel. También tiene una proporción de antioxidantes más alta que la mayoría de los alimentos curativos, y contiene una amplia variedad de antioxidantes (muchos de los cuales todavía no se han descubierto) además de vitamina C.
Ingredientes
- ¼ de taza de rosa mosqueta seca
- ¾ de taza de tomillo fresco, ligeramente compactado
- 4 tazas de agua caliente (purificada o de manantial)
- 3-4 cucharadas de miel cruda, al gusto
- 1-2 tazas de hielo
Preparación
- Coloca la rosa mosqueta y el tomillo en una tetera o una jarra y vierte el agua caliente por encima. Deja reposar hasta que el té se haya enfriado a temperatura ambiente. Retira las bolsitas de té y remueve con la miel cruda.
- Reparte los cubitos de hielo entre los vasos de servir y cubre con el té ya frío. Sirve inmediatamente.
Rinde para 2-3 personas.


