Resting The Nerves es una técnica de sanación y centrado muy poderosa, de Brain Saver Protocols, Cleanses & Recipes, que reinicia el sistema nervioso. Nuestros cerebros son todos susceptibles de debilitarse y de enfermar neurológicamente. Este enfoque está al alcance de todos nosotros cuando necesitamos darle al cerebro y al sistema nervioso un restaurador rápido para poder estar más fuertes durante el día o la noche. Puedes probarlo en cualquier lugar: en una silla de oficina; tumbado o sentado en el suelo, la cama o el sofá de casa; sentado a la mesa de la cocina; aparcado en tu coche. Las opciones son infinitas, siempre que sea un sitio donde estés a salvo con los ojos cerrados. Ahí está parte de su poder: es facilísimo de hacer.
Cómo hacerlo
- Para empezar, vas a dejar de hacer cualquier otra cosa.
- Busca una postura cómoda. Si tienes elección, opta por tumbarte. Si no, sentarte también sirve.
- Ahora cierra los ojos y mantenlos cerrados entre 8 y 20 minutos. Lo ideal es mantenerlos cerrados de 12 a 15 minutos: esa es la ventana más eficaz. Si tienes menos tiempo, 8 minutos está bien, y si tienes aún menos tiempo, no dejes de hacerlo. Incluso 3 o 4 minutos ayudan. Cualquier cantidad de tiempo que dediques a esta técnica cuando necesites una recarga nerviosa te va a servir.
Recuérdate por qué lo haces
Cuando cierras los ojos y te sientas o te recuestas, necesitas recordarte por qué lo haces: para reposar tus nervios. En este momento vas a tener pensamientos, preocupaciones e incluso inquietudes. Van a venir a tu mente los proyectos en los que estás trabajando y otros recordatorios de tu día ajetreado. Al menos, así es para la mayoría de nosotros. Esta técnica no está aquí para castigarte por eso. No lo estás haciendo mal si tienes la mente acelerada. Los beneficios del ejercicio anulan cualquier pensamiento y estrés que golpee tu cabeza. Eso forma parte de su poder. Siempre que sepas el propósito que hay detrás, en el segundo en que cierras los ojos y te dices que estás restaurando tu sistema nervioso, cualquier pensamiento o preocupación que aparezca no tiene autoridad alguna sobre tu experiencia restauradora.
Justo en el momento en que cierras los ojos por primera vez, recuérdate que el propósito de esta técnica es reposar tus nervios, restaurar tus nervios y darles a tus nervios algo de tiempo de sanación. Tus nervios se están fortaleciendo cada segundo. Uno de los increíbles beneficios de este ejercicio es que, cuando lo haces por primera vez y sientes y ves la diferencia que ha supuesto para ti, eso se convierte en un punto de referencia que te ayuda a encontrar paz cada vez que eliges hacer el ejercicio. Es tan poderoso que vas a recordar lo que ha hecho por ti. La técnica resulta aún más útil cada vez que la haces, porque tu cerebro aprende la rutina de este ejercicio restaurador.
Qué ocurre mientras reposas los nervios
Cuando tienes los ojos cerrados, tus neurotransmisores empiezan a fortalecerse. Tus impulsos eléctricos empiezan a calmarse. Tus neuronas empiezan a descansar de menos actividad. Aunque sigas pensando en tu día a medida que pasan los momentos, los centros emocionales de tu cerebro dejan de tener control total sobre ti. Cuando tu sistema nervioso central sabe que lo estás cuidando y dándole lo que necesita en ese preciso momento, los pensamientos errantes no pueden interferir con que tus nervios se fortalezcan minuto a minuto.
Esta técnica es como una carga rápida para tu sistema nervioso central. Los nutrientes de cualquier alimento sanador que hayas comido en lo que va de día pueden aprovecharse mucho mejor mientras reposas los nervios. Esta técnica también ayuda a fortalecer el sistema inmunitario.
Al terminar
Cuando el tiempo que te has reservado para ti se va acercando a su fin, intenta conectar con el hecho de que tu cerebro y tus nervios ahora se han fortalecido. Resuena con la comprensión de que están más fuertes que cuando empezaste y de que cada vez que haces esto, es más eficaz.
Para qué síntomas es útil
Si estás lidiando con cualquier tipo de síntoma o enfermedad neurológica, incluidos ME/CFS, esclerosis múltiple (MS), convulsiones, debilidad en las extremidades, hormigueos y entumecimiento, mareos, vértigo, moscas volantes en los ojos, temblores, dolores, molestias, zumbido en los oídos, dolores de cabeza, migrañas, dolor de mandíbula, dolor de cuello, fatiga severa, incapacidad para pensar o niebla mental, esta es una de las técnicas de sanación más poderosas para ti. Puedes usar esta técnica a lo largo de tu día (incluso a lo largo de noches sin dormir) y a lo largo de todo tu proceso de sanación.


