El virus de Epstein-Barr (VEB) tiene un mejor amigo: la bacteria estreptococo. El estreptococo es el cofactor número uno del VEB: este virus y esta bacteria tienen una afinidad mutua. Trabajan juntos: mientras el estreptococo distrae y debilita el sistema inmunitario, el VEB puede proliferar y crear síntomas y afecciones autoinmunes, neurológicas y de otro tipo. El estreptococo es un complicador, un debilitador y un sobrecargador del sistema inmunitario.
Variedades y cepas
Existen más de 60 variedades de VEB y más de 50 grupos de estreptococo, cada uno con muchas cepas, y muchas de ellas todavía no se han descubierto. La mayoría de las personas portan más de una cepa de la bacteria Streptococcus a lo largo de su vida. De todas las bacterias que nos perjudican, el estreptococo es la que la gente contrae y con la que convive más. Como el estreptococo puede ser resistente a los antibióticos, se está convirtiendo en el nuevo superbicho. Algunas cepas de estreptococo pueden causar afecciones crónicas y no ceder ni aflojar, lo que lleva a una persona a vivir miserablemente. Alguien puede acabar acumulando varias variedades y cepas de estreptococo que con el tiempo acampan en el hígado, el tracto intestinal y otros órganos.
Durante la fase dos del VEB
Durante la fase dos del VEB, el estreptococo puede viajar hacia arriba para crear faringitis estreptocócica y/o infestar los senos paranasales, la nariz, la boca o los oídos. También puede viajar hacia abajo para crear infecciones en las vías urinarias, la vagina, los riñones o la vejiga… y con el tiempo causar cistitis.
El estreptococo es la causa de:
- Acné
- Infecciones urinarias (ITU)
- Neumonía
- Cistitis intersticial
- Alergias crónicas
- Sinusitis crónica
- Trastornos intestinales
- SIBO
- Otitis media
- Orzuelos
- Enfermedad inflamatoria pélvica
- Prostatitis
- Dolores de garganta
- Dolores de cabeza y migrañas
- Fatiga
- Confusión
- Vaginosis bacteriana
- Infecciones por hongos
- Sensibilidad en la vejiga
- Fiebres leves, y más.


