Estos deliciosos waffles de arándanos silvestres son un capricho perfecto. Sírvelos como desayuno de fin de semana para tus hijos, disfrútalos como merienda por la tarde o incluso como una cena divertida. Siempre que los tomes, te van a encantar.
Por qué brillan los arándanos silvestres
La estrella de esta receta son los arándanos silvestres. Los arándanos silvestres contienen decenas de antioxidantes aún no descubiertos, incluidas varias variedades de antocianinas. No hay un solo pigmento dentro de un arándano silvestre: hay decenas de pigmentos que todavía no se han investigado ni estudiado. El arándano silvestre es para el hígado lo que la leche materna para un bebé. No solo tienen la capacidad de atrapar a un montón de elementos problemáticos, sino que además se aferran a ellos mientras salen del hígado, de una forma que la mayoría de los demás alimentos medicinales no puede. Los pigmentos de los arándanos silvestres pueden saturar en profundidad las células del hígado y atravesar las paredes y membranas celulares del interior del hígado, extendiendo su azul por todas partes. Los arándanos silvestres favorecen el tracto intestinal, alimentando a las bacterias buenas que viven allí, lo que beneficia enormemente al hígado.
Ingredientes
- 1 1/2 tazas de harina de avena sin gluten
- 1 cucharada de polvo de hornear
- 3/4 taza de puré de manzana sin azúcar
- 2/3 taza de leche de almendras sin azúcar
- 1/4 taza de azúcar de coco
- 1 cucharadita de extracto de vainilla sin alcohol
- 1/4 taza de arándanos silvestres congelados
- 1/3 taza de arándanos silvestres frescos o descongelados, para servir
- 1-2 cucharadas de jarabe de arce, para rociar
- Aceite de aguacate en espray, si es necesario
Para la crema batida de coco opcional
- 1 lata de 400 ml (14 onzas) de crema de coco o leche de coco entera, refrigerada en la nevera toda la noche
- 2-3 cucharadas de miel cruda
Preparación
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Para hacer la crema batida opcional, enfría tu bol de batir en el congelador durante 10 minutos. Cuando el bol esté frío, retira la crema espesa de la parte de arriba de la lata y deja atrás el agua de coco. Con un batidor eléctrico, bate la crema durante 2-3 minutos hasta que se formen picos suaves. Añade la miel y bate otros 2 minutos. Reserva.
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Para hacer los waffles, combina la harina de avena y el polvo de hornear en un bol. Bate para integrarlos. En otro bol, combina el puré de manzana, la leche de almendras, el azúcar de coco y la vainilla. Mezcla bien y viértelo sobre los ingredientes secos. Remueve hasta obtener una masa uniforme. Añade los arándanos silvestres congelados y mézclalos con movimientos suaves.
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Asegúrate de que tu wafflera esté bien caliente. Si no es antiadherente, rocíala muy ligeramente con aceite de aguacate y retira el exceso de aceite con papel de cocina. Vierte la masa con un cucharón sobre la wafflera y cocina según las instrucciones del fabricante. Repite con el resto de la masa. Sirve con crema batida de coco, arándanos frescos y jarabe de arce.
Para 2 personas


