Esta colorida versión de la limonada tradicional ofrece muchos más antioxidantes y beneficios curativos que la original. La incorporación del alimento más curativo del planeta —los arándanos silvestres—, junto con miel cruda y jugo de limón fresco en lugar de jugo de limón conservado o pasteurizado, da como resultado una bebida profundamente curativa y deliciosa. ¡También es una delicia para la vista y es muy divertida de servir en cualquier reunión familiar o social!
Beneficios
Como explico en mi libro Thyroid Healing, «los arándanos silvestres ayudan a restaurar el sistema nervioso central y a eliminar del hígado las neurotoxinas del EBV. Contienen antioxidantes excepcionalmente potentes que ayudan a reparar el tejido de la tiroides y reducen el crecimiento de nódulos. Ayudan a eliminar los metales pesados tóxicos del cerebro y del hígado. En definitiva, todo esto significa que los arándanos silvestres detienen el encogimiento del cerebro y de la tiroides. No deben confundirse con sus primas más grandes y cultivadas: los arándanos silvestres se pueden encontrar en la sección de congelados de muchos supermercados».
Ingredientes
- 8 oz de jugo de arándanos silvestres
- 2 oz de jugo de limón fresco (aproximadamente 1-2 limones)
- 2 cucharadas de miel cruda o jarabe de arce
- 2-4 oz de agua
- Hielo, para servir
- 2 cucharadas de arándanos frescos, para servir
- 2 rodajas de limón, para servir
Preparación
- Exprime los limones frescos y añade la miel cruda al jugo de limón, removiendo hasta que la miel cruda o el jarabe de arce se disuelva por completo.
- Incorpora el jugo de arándanos silvestres y el agua, y remueve.
- Añade hielo, arándanos frescos y rodajas de limón si lo deseas.
- Sirve de inmediato o guarda en la nevera durante 2-3 días.
Rinde: 1-2 porciones


