Cuando unes el poder antioxidante de los cítricos y el jengibre, tu cuerpo te lo agradece. La naranja dulce y la mandarina son dos opciones hidratantes llenas de compuestos fitoquímicos y minerales traza que ayudan a restaurar los dientes y los huesos. Su contenido ácido no es destructivo; más bien trabaja a tu favor, ya que disuelve las piedras en los riñones y los cálculos biliares. Los cítricos son ricos en vitamina C, y apoyan tu sistema inmunitario con este potente antioxidante que ayuda a combatir los radicales libres.
El jengibre es antipatógeno y ayuda a rejuvenecer las glándulas adrenales, otras glándulas endocrinas y órganos que trabajan duro, como tu hígado.
Ingredientes
- 6-8 naranjas o mandarinas medianas, peladas y troceadas
- 1 trozo de jengibre de 2,5 cm (1 pulgada)
Preparación
- Si lo preparas con un extractor de zumos, pasa todos los ingredientes por el extractor y sirve de inmediato.
- Como alternativa, puedes combinar las naranjas o mandarinas y el jengibre en una licuadora de alta velocidad y batir hasta obtener una mezcla homogénea. Pásala por un colador de malla fina y sirve.
Rinde para 1-2 raciones.


